Tepic, Nayarit (RRC): Una investigación de alto impacto emprendida por la Fiscalía General del Estado de Nayarit (FGE) ha comenzado a destapar lo que podría ser una compleja red criminal que opera en la zona norte de la entidad, con posibles ramificaciones que van desde la operación de un narcolaboratorio hasta esquemas de vigilancia ilegal —conocidos como “halconeo”— e incluso presuntos vínculos con una empresa del sector cárnico.
De acuerdo con declaraciones de la fiscal estatal, Ludmila Heredia, las indagatorias han revelado “situaciones muy graves” que apuntan a una estructura delictiva organizada, con capacidad de operar múltiples actividades ilícitas de manera simultánea. Entre las líneas de investigación también se encuentran posibles casos de tráfico de personas migrantes hacia otros países, lo que ampliaría significativamente el alcance de la red.
Uno de los avances más relevantes ha sido el análisis de teléfonos celulares asegurados durante operativos, los cuales —previa autorización judicial— han permitido a las autoridades mapear vínculos entre presuntos integrantes de la red. A través de estos dispositivos, la FGE ha identificado patrones de comunicación, estructuras de mando y la operación de grupos de halcones en distintos municipios del norte del estado.
Incluso, según la información revelada, se han encontrado evidencias fotográficas que habrían sido tomadas desde patrullas oficiales, lo que abre una nueva línea de investigación sobre una posible infiltración o colusión dentro de corporaciones de seguridad pública.
Como parte de estas acciones, ya se reportan múltiples detenciones, entre ellas la de un objetivo considerado de alta peligrosidad. Destaca el caso de un individuo que durante años fue identificado únicamente por un alias y cuya identidad real había permanecido oculta. Tras su captura, habría proporcionado información clave para el avance de las investigaciones.
Entre los datos aportados se encuentra la ubicación de un inmueble presuntamente utilizado como punto de recepción de paquetes, el cual estaría vinculado a un negocio de carne que posteriormente fue asegurado por las autoridades. Este hallazgo refuerza la hipótesis de que la red criminal podría estar utilizando giros comerciales aparentemente legales como fachada para actividades ilícitas.
Ante la magnitud del caso, la Fiscalía estatal confirmó que se trabaja en la integración de la teoría del caso con el objetivo de remitir parte de la investigación a instancias federales como la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
No obstante, uno de los aspectos más delicados del caso es la presunta falta de colaboración por parte de algunas corporaciones municipales. La fiscalía no descarta que exista filtración de información hacia los grupos delictivos, lo que podría haber facilitado sus operaciones y evadido acciones de la justicia.
El avance de esta investigación perfila un escenario preocupante para Nayarit, donde la posible convergencia entre crimen organizado, actividades económicas formales y debilidades institucionales plantea un reto mayúsculo para las autoridades.
Mientras continúan las diligencias, el caso no solo pone bajo la lupa a presuntos delincuentes, sino también a posibles redes de complicidad que podrían estar operando desde dentro de las propias estructuras de seguridad. La evolución de este expediente será clave para dimensionar el verdadero alcance de esta presunta red criminal en el estado.

