Por Carlos Hartig.
El activista y ambientalista José Ávila, mejor conocido como Pepe Ávila, ha lanzado una denuncia desesperada a través de sus redes sociales manifestando un temor fundado por su vida y su libertad. El defensor de la zona de Punta de Mita, quien encabeza la lucha por la protección de Playa Cocinas, señaló directamente al Gobierno del Estado de Nayarit y al Gobierno Municipal de Bahía de Banderas como responsables de cualquier agresión o incidente que pudiera sufrir.
La tensión en la región ha escalado tras las recientes movilizaciones en Playa Cocinas. Según Ávila, las autoridades han respondido a sus peticiones ambientales con hostigamiento y la apertura de carpetas de investigación en su contra. Entre los puntos de conflicto destacan la disputa por un pozo de agua destinado a desarrollos privados y la recuperación de concesiones de espacios públicos que el gobierno pretende modificar, reduciendo áreas comunes de la comunidad.
En su mensaje, el activista describió un entorno de vigilancia constante, reportando la presencia de camionetas sospechosas con vidrios polarizados y mensajes intimidatorios recibidos por plataformas digitales. Ávila enfatizó que la situación ha rebasado cualquier límite de seguridad personal, especialmente tras la reciente detención de tres de sus compañeros por parte de la Policía Estatal, lo que aumenta su incertidumbre sobre las fuerzas a las que se enfrenta.
A pesar del agotamiento físico y emocional que le ha causado este proceso, Pepe Ávila reafirmó que su labor siempre ha sido legal y en beneficio de los pobladores de Punta de Mita. Desmintió categóricamente haber recibido pagos o beneficios económicos por su activismo, señalando que actualmente carece de recursos y solo busca la seguridad necesaria para continuar defendiendo el territorio.
La denuncia ha generado una ola de preocupación entre colectivos ambientales y ciudadanos, quienes exigen garantías de seguridad para el activista. La falta de protección para los defensores de la tierra en Nayarit se vuelve crítica ante señalamientos directos de persecución política y judicial utilizados como herramientas para silenciar las protestas sociales en Bahía de Banderas.
Finalmente, Pepe Ávila hizo un llamado urgente a la comunidad para viralizar su situación y mantenerse atentos ante cualquier represalia. El ambientalista concluyó que, ante el riesgo inminente, su única protección es la difusión pública de estas amenazas, reiterando que la integridad de su persona queda en manos de las autoridades estatales y municipales mencionadas.

