Tepic, Nayarit (RRC): Lo que prometía ser un día de esparcimiento terminó en una de las tragedias más dolorosas recientes en la región sur del estado. Un autobús que transportaba a decenas de personas con destino a unas albercas volcó en el poblado de Pie de Cuesta, en el municipio de Amatlán de Cañas, dejando un saldo preliminar de siete personas sin vida y al menos 40 lesionados, entre ellos varios de gravedad.
De acuerdo con los primeros reportes, el accidente ocurrió en una zona carretera ubicada en los límites entre Nayarit y Jalisco, donde presuntamente el conductor perdió el control de la unidad, provocando la volcadura. Las causas exactas aún están bajo investigación, aunque no se descartan factores como exceso de velocidad, fallas mecánicas o condiciones del camino.
Entre las víctimas mortales se confirmó la presencia de un menor de edad, lo que ha generado aún mayor consternación entre la población. Testigos relataron escenas de caos tras el accidente: personas atrapadas entre los fierros, gritos de auxilio y una movilización urgente de cuerpos de emergencia.
Paramédicos, elementos de Protección Civil y corporaciones de seguridad de ambos estados acudieron al lugar para atender a los heridos, quienes fueron trasladados a hospitales cercanos. Algunos de ellos se reportan en estado crítico.
La magnitud del siniestro ha encendido nuevamente las alertas sobre las condiciones del transporte y la seguridad en carreteras de la región, donde este tipo de accidentes continúan cobrando vidas sin que, hasta ahora, se logre una solución efectiva.
Autoridades estatales y municipales han iniciado las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades, mientras que familiares de las víctimas exigen claridad en lo ocurrido y justicia para quienes perdieron la vida en este fatal accidente.
La tragedia no solo enluta a varias familias, sino que deja al descubierto una realidad persistente: viajar por carretera en ciertas zonas del país sigue siendo un riesgo latente.

