Por Ricardo Reyes.
A 34 años de una de las peores tragedias en la historia de la capital jalisciense, sobrevivientes y familiares de las víctimas de las explosiones del 22 de abril de 1992 conmemorarán la fecha con una misa eucarística en la Capilla 22 de Abril, exigiendo al mismo tiempo justicia pendiente y el cumplimiento de compromisos gubernamentales para su atención médica y económica.
El miércoles 22 de abril de 1992, poco después de las 10:05 de la mañana, una serie de al menos diez explosiones devastó más de ocho kilómetros de calles en el barrio de Analco y el Sector Reforma. La causa: una fuga de gasolina del poliducto Salamanca-Guadalajara de Pemex que se acumuló en el sistema de alcantarillado, formando una mezcla explosiva de hidrocarburos y gases. La tragedia dejó oficialmente entre 212 y 225 personas muertas, alrededor de 1,800 lesionados, 69 desaparecidos y daños en más de 1,142 viviendas, 450 comercios, 100 escuelas y 600 vehículos. Barrios enteros quedaron reducidos a escombros.

Hoy, a 34 años de distancia, el dolor no ha sanado. Sobrevivientes como Sonia Solórzano Romo, del Colectivo de Víctimas del 22 de Abril, y Beatriz Santiago Padrón, quien perdió a cuatro familiares —incluida su nieta de casi cuatro años—, relatan que las secuelas físicas, emocionales y económicas persisten. “Esto nunca se supera”, dijo Santiago en días recientes. “Las explosiones los agarraron en la calle cuando iban a la tienda. Fue algo demasiado triste y desesperante”. Muchas familias aún enfrentan trámites pendientes por viviendas y apoyos que llegaron tarde o incompletos.
Para este 34 aniversario, los lesionados organizan una conmemoración eucarística este miércoles 22 de abril a las 10:00 horas en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe (Gante 631, esquina con Gabino Barreda), conocida como Capilla 22 de Abril. Se espera la asistencia del secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, y la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), Luz del Carmen Godínez, entre otras autoridades. El gobernador Pablo Lemus no ha confirmado su presencia.
Una de las demandas centrales es la capitalización del Fideicomiso de Apoyo de Seguridad Social (Fiass), que otorga pensiones mensuales a unos 50 lesionados. Según Solórzano, los recursos solo alcanzan hasta agosto de 2026. “Le estamos solicitando al gobierno del estado nos ayude, sabemos que hay un compromiso con las víctimas y el gobernador nos dijo que estaba con nosotros”, enfatizó la sobreviviente.
La tragedia del 22 de abril también dejó lecciones en protección civil: cada año se realizan simulacros y se recuerda la importancia de atender alertas como los olores a gas reportados la noche anterior al desastre. Sin embargo, para las víctimas, la memoria sigue exigiendo no solo recordatorios, sino reparación integral y el fin de la impunidad. Cuatro funcionarios de Pemex fueron procesados por negligencia, pero resultaron absueltos.
En el Jardín de San Sebastián de Analco, el monumento “La Estela del Olvido” permanece como símbolo silencioso de una herida que, 34 años después, aún duele en las calles y en el corazón de Guadalajara.

