Por Ricardo Reyes.
El gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero (Morena) ha registrado consistentemente niveles de aprobación bajos en comparación con el promedio nacional y otros mandatarios estatales. En febrero de 2026, por ejemplo, una encuesta de CRIPESO lo colocó en el lugar 28 del ranking nacional con apenas 43.05% de aprobación, dentro del grupo de los cinco peores evaluados, junto a mandatarios como Víctor Manuel Castro (Baja California Sur, 42.77%), Rubén Rocha Moya (Sinaloa) y Lorena Cuéllar (Tlaxcala).
Otras mediciones confirman esta tendencia. En septiembre de 2025, según Mitofsky, Navarro Quintero tenía alrededor del 47.8% de aprobación, situándose también en el top 5 de los menos valorados. En encuestas posteriores de 2025 y principios de 2026, su calificación ha oscilado entre el 40% y el 50%, por debajo del promedio nacional de aprobación de gobernadores (que suele rondar el 49-50%). En algunas mediciones de Demoscopia Digital de marzo de 2026 se reportó un repunte a 50.5%, aunque sigue en la franja media-baja.
En el panorama general, los gobiernos estatales de Morena han enfrentado mayor desgaste en varias entidades, especialmente en temas como seguridad, transparencia y manejo de recursos. Mientras gobernadores de oposición (PAN, PRI) dominan los primeros lugares en muchos rankings (con aprobaciones superiores al 60% en casos como Coahuila, Aguascalientes o Querétaro), varios mandatarios morenistas, incluido el de Nayarit, se concentran en la parte baja de las listas.
En Nayarit, la percepción ciudadana refleja preocupaciones persistentes en áreas clave como la seguridad pública, el empleo, la infraestructura y la atención a demandas locales, aunque el gobierno ha destacado iniciativas como el Fondo Soberano Nuevo Nayarit para el manejo de recursos públicos.
Factores que influyen en la evaluación
- Seguridad: Nayarit no ha escapado a los desafíos nacionales de violencia e inseguridad, un rubro donde varios gobernadores morenistas reciben bajas calificaciones.
- Economía y servicios: Críticas por el ritmo de obras, generación de empleos y calidad de servicios básicos.
- Comunicación y cercanía: Aunque el mandatario ha mantenido un estilo de acercamiento directo, las encuestas nacionales muestran que esto no se ha traducido en una mejora sostenida en la aprobación.
Es importante señalar que las encuestas varían según la metodología, la muestra y el momento (algunas realizadas por Mitofsky, CRIPESO, GobernArte, FactoMétrica o Demoscopia Digital). Ningún gobernador del país alcanza niveles “sobresalientes” (>60%) de forma consistente en todas las mediciones, y el promedio nacional se mantiene estancado cerca del 50%.
Con las elecciones a gobernador de Nayarit en 2027 acercándose, esta baja evaluación del actual gobierno podría influir en el panorama político, donde Morena aún muestra fuerza en las preferencias partidistas según diversas encuestas, pero con un terreno competido por la oposición.
La ciudadanía nayarita, como en el resto del país, evalúa cada vez más el desempeño concreto en rubros cotidianos. El reto para el gobierno estatal será revertir esta percepción en los meses restantes de la administración.

