Ciudad de México (RRC): A poco más de mes y medio de que arrancara el registro obligatorio para vincular líneas celulares con la CURP, México registra un avance mínimo: apenas 9 millones 311 mil 607 números han sido asociados hasta el 23 de febrero.
La cifra, aunque representa un incremento respecto a los primeros días del proceso, resulta ínfima frente a las más de 158 millones de líneas activas que operan en el país, según datos consolidados de la industria.
El grueso del problema se concentra en el segmento prepago, que representa cerca del 85 % de las líneas móviles. Precisamente ese alto nivel de anonimato es lo que las autoridades buscan eliminar con la medida, impulsada para combatir delitos como extorsiones, secuestros y fraudes que se facilitan con teléfonos sin titular identificado.
El reto que enfrenta el país es colosal. Para cumplir con la fecha límite del 30 de junio de 2026, las autoridades y operadores tendrían que registrar casi un millón de líneas diarias durante los próximos tres meses. Sin embargo, reportes constantes de fallas, intermitencias y saturación en los sistemas del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT) complican el panorama y generan frustración entre los usuarios.
Tanto el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) como las principales compañías telefónicas han sido claros en su advertencia: quienes no completen el trámite perderán su línea celular de manera definitiva. Tras la suspensión, los usuarios solo podrán realizar llamadas de emergencia al 911; el resto de servicios —mensajes, internet móvil y llamadas normales— quedará inhabilitado.
Pese al esfuerzo de campañas informativas y la ampliación de puntos de registro en módulos del SAT, tiendas de operadores y la app oficial, la realidad es contundente: millones de mexicanos siguen sin vincular su número celular a su identidad. El tiempo apremia y el riesgo de quedarse incomunicados crece día con día.

