Ciudad de México (RRC): En una respuesta coordinada y sin precedentes, autoridades federales, estatales y municipales, junto con Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Energía y la Secretaría de Marina, mantienen operaciones permanentes de limpieza y saneamiento en las zonas costeras afectadas por la presencia de hidrocarburos en el Golfo de México.
A través de brigadas desplegadas en múltiples puntos del litoral de Veracruz y Tabasco, se realizan jornadas continuas de recolección y manejo adecuado de residuos, con el objetivo primordial de proteger el frágil entorno marino y salvaguardar el bienestar de las comunidades pesqueras y turísticas de la región.
En Tabasco, se ha desplegado una fuerza laboral impresionante de 350 personas, apoyadas por 5 embarcaciones especializadas y la instalación estratégica de 7 barreras de contención, complementadas con cordones oleofílicos que permiten confinar el material contaminante y evitar su dispersión hacia otras áreas.
Estas acciones forman parte de un esfuerzo interinstitucional que incluye el uso de embarcaciones como la Oil Rec de Pemex para labores en altamar, donde ya se logró contener la pluma principal de hidrocarburos. En tierra, las brigadas han avanzado significativamente: reportes recientes indican que se han recolectado más de 94 toneladas de residuos impregnados con hidrocarburo, con un progreso general de limpieza que supera el 88% en las playas más afectadas, como Mata de Uva, El Zapote, Jicacal, Playa Linda, Barrillas y la Laguna El Ostión en Veracruz.
Aunque el origen del derrame se investiga y no se ha vinculado directamente con operaciones de Pemex (señalan a un buque privado como posible responsable), la respuesta inmediata ha permitido mitigar impactos ambientales y económicos en una zona que abarca cientos de kilómetros de litoral y decenas de comunidades.
El Gobierno de México reitera su compromiso con la vigilancia continua, el monitoreo de corrientes marinas y la atención prioritaria a pescadores y habitantes locales afectados.
La protección de nuestras costas no descansa: cada tonelada recolectada es un paso hacia la recuperación del Golfo de México.

