Washington (RRC): El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que Peter Dimitrov Mirchev, un ciudadano búlgaro, compareció ante un tribunal federal en Alexandria, Virginia, tras ser extraditado desde España. El hombre enfrenta graves cargos por su presunta participación en una red internacional de tráfico de armas hacia el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos criminales más violentos de México.
Según la acusación formal presentada por las autoridades estadounidenses, Mirchev —junto con cómplices de Kenia, Uganda y Tanzania— conspiró desde al menos septiembre de 2022 para suministrar armamento militar de alto calibre al CJNG. Entre las armas involucradas se encuentran ametralladoras, lanzacohetes, granadas, equipos de visión nocturna, rifles de francotirador, minas antipersona y sistemas antiaéreos, en un esquema que buscaba fortalecer las operaciones de narcotráfico del cártel hacia territorio estadounidense.
Las autoridades detallan que Mirchev coordinó reuniones con personas que se presentaban como representantes del CJNG, acordando transacciones ilegales para evadir controles internacionales. Como prueba inicial, se exportaron desde Bulgaria 50 fusiles AK-47 automáticos, junto con municiones y cargadores, utilizando un certificado de usuario final falso obtenido de Tanzania, que simulaba una compra legítima para ese país africano.
El CJNG fue designado en febrero de 2025 como Organización Terrorista Extranjera por el gobierno de Estados Unidos, lo que convierte cualquier apoyo armado al grupo en una violación grave de leyes internacionales y estadounidenses.
Mirchev, quien habría sido arrestado en Madrid en abril de 2025 a petición de la DEA (Administración para el Control de Drogas), llegó a suelo estadounidense recientemente gracias a la cooperación entre España, Marruecos, Ghana y otras naciones. Otros coacusados ya han sido extraditados o permanecen prófugos.
De ser declarado culpable, Mirchev podría enfrentar penas que van desde 10 años hasta cadena perpetua, dada la gravedad de los delitos: conspiración para distribuir cocaína y posesión de armas de fuego —incluyendo armas automáticas y dispositivos destructivos— en apoyo al narcotráfico.
Este caso resalta la dimensión global del tráfico de armas que fortalece a los cárteles mexicanos, involucrando redes transcontinentales que van desde Europa del Este hasta África y América Latina. Las autoridades estadounidenses continúan la investigación para desmantelar por completo esta operación.

