Por Ricardo Reyes.

Mientras miles de familias nayaritas se preparan para honrar a sus difuntos en el Día de Muertos, un velo de descuido cubre los panteones municipales de la capital.
En medio de ofrendas coloridas y velaciones nocturnas, persiste un problema crónico: el abandono de tumbas que no solo ofende la memoria de los fallecidos, sino que representa un riesgo inminente para la seguridad de los visitantes.
Hoy, en vísperas de las celebraciones del 1 y 2 de noviembre, reportes recientes revelan que al menos 25 lápidas en mal estado han sido detectadas en inspecciones de Protección Civil, sumándose a un historial de negligencia que data de años atrás.

Un Problema Raíz en la Gestión Municipal
El abandono de los panteones en Tepic no es un fenómeno nuevo. Según datos de la Dirección de Panteones del Ayuntamiento, entre el 25% y el 30% de las aproximadamente 35,000 tumbas registradas se encuentran en estado de deterioro avanzado.
Este porcentaje alarmante se debe, en gran medida, a la falta de pagos por mantenimiento: solo alrededor de 500 títulos están al corriente, lo que genera ingresos mínimos insuficientes para cubrir los costos de conservación.
Xóchitl Velasco, jefa del departamento en 2019, alertaba entonces sobre la obsolescencia de los registros manuales, que datan del siglo XIX, y la ausencia de un padrón actualizado que permita identificar y contactar a los responsables de las sepulturas.
El temporal de lluvias agrava la situación. El agua se infiltra en el cemento cuarteado, erosionando estructuras y exponiendo ataúdes al colapso.
«El riesgo es real, especialmente para quienes visitan durante la noche», advierten los trabajadores de los panteones, quienes han presenciado cómo lápidas inestables amenazan con derrumbarse.
En comunidades rurales aledañas a Tepic, el panorama es similar: tumbas olvidadas por el éxodo migratorio o la pérdida de contacto familiar, convirtiendo estos espacios sagrados en escenarios de olvido colectivo.

Inspecciones Recientes: 25 Tumbas en Riesgo Inminente
A pocos días de las festividades, la Coordinación Municipal de Protección Civil de Tepic realizó inspecciones exhaustivas en los panteones municipales y rurales.
El resultado es preocupante: se identificaron al menos 25 lápidas con daños estructurales graves, que podrían colapsar bajo el peso de coronas florales o el paso de multitudes.
Estas revisiones, iniciadas el 21 de octubre, forman parte de los operativos preventivos para el Día de Muertos, que incluyen fumigaciones y abatizaciones en floreros para evitar plagas.
Un reporte ciudadano difundido hoy en redes sociales ilustra la magnitud del descuido: el Panteón Municipal Jardines de la Cruz, uno de los más visitados, se presenta «en abandono y sucio», con basura acumulada y senderos descuidados que contrastan con la solemnidad de la fecha.
«Es una falta de respeto a nuestros seres queridos», lamenta un usuario local, reflejando el sentir de muchos tepiqueños que acuden anualmente a estos sitios.

Venta Irregular y Falta de Vigilancia: El Congreso Exige Medidas
El abandono no solo es un tema de mantenimiento, sino también de gestión irregular. El Congreso del Estado de Nayarit ha recibido cerca de 70 denuncias por la venta ilegal de espacios en panteones municipales, lo que genera disputas familiares y contribuye al caos administrativo.
En una iniciativa reciente, legisladores solicitaron que estos espacios sean vigilados de manera estricta, argumentando que la opacidad en los registros facilita fraudes y perpetúa el deterioro.
«No podemos permitir que la muerte sea negocio para unos pocos», declaró un diputado en el pleno, urgiendo al Ayuntamiento de Tepic a implementar un sistema digital de control.
El Reglamento de Cementerios del Municipio, vigente desde hace años, establece normas claras para el mantenimiento y la disposición de espacios, pero su aplicación es deficiente.
Fuentes municipales indican que, pese a los esfuerzos por actualizar documentos –una prioridad señalada desde 2019–, la burocracia y la falta de presupuesto frenan avances concretos.
Impacto en las Familias y la Comunidad
Para las familias de Tepic, visitar un panteón abandonado es revivir el duelo con indignación. Historias como la de doña María, quien relató en una entrevista local cómo la tumba de su esposo se ha convertido en un nido de maleza, son comunes.
Estas condiciones no solo erosionan el patrimonio cultural nayarita –donde el Día de Muertos es una tradición viva–, sino que plantean riesgos sanitarios y estructurales en un momento de alta afluencia.
A nivel estatal, Nayarit enfrenta un desafío similar en otros municipios, pero Tepic, como capital, debería ser ejemplo. La saturación de espacios en panteones como el de Jardines de la Cruz obliga a buscar ampliaciones, pero sin resolver el núcleo del problema: el abandono por negligencia institucional.
Hacia un Futuro de Respeto y Orden
A pesar de los operativos de limpieza y las promesas de «panteones listos» para recibir visitantes, el Ayuntamiento de Tepic debe ir más allá. Actualizar el padrón de tumbas, incentivar pagos de mantenimiento con campañas de concientización y digitalizar registros son pasos urgentes.
El Congreso, por su parte, podría impulsar reformas para penalizar ventas irregulares y asignar fondos específicos.
En este Día de Muertos, mientras las mariposas monarca migran de regreso, recordemos que honrar a los muertos no es solo encender una vela, sino preservar su descanso eterno.
Tepic merece panteones dignos, no ruinas olvidadas. Solo así, el olvido será solo un eco del pasado, y no una sombra sobre el futuro.

