Un cocinero del Cártel de Sinaloa, en entrevista con CNN, detalló cómo producen fentanilo en Culiacán pese al asedio militar. Utilizan laboratorios móviles y portátiles, reactores pequeños, y cambian constantemente de ubicación para evitar redadas. Los «halcones» monitorean en tiempo real los movimientos del ejército mexicano mediante walkie-talkies, permitiendo operaciones ágiles. Producen pequeñas cantidades para mantenerse indetectables, usando equipos rudimentarios fáciles de desarmar. Los precursores químicos, principalmente de China, llegan a México vía puertos como Shanghái, a menudo arrojados al mar y recogidos por pescadores. El cocinero destacó que la producción es un medio de subsistencia, no una ideología, y culpó a la demanda en EE. UU. por sostener el negocio, afirmando: “Si no hubiera consumidores, uno parara”. A pesar de órdenes internas del cártel desde 2023 para reducir la producción, esta continúa de forma limitada bajo presión internacional y militar.

