“Periodismo, oficio incómodo, responsabilidad irrenunciable”.

En el Día Nacional de las y los Periodistas no basta con felicitar. Tampoco alcanza con discursos oficiales ni reconocimientos de ocasión. Este día exige memoria, autocrítica y, sobre todo, respeto real hacia quienes ejercen un oficio cada vez más incómodo para el poder y más necesario para la sociedad.

Reconocer a las y los periodistas implica reconocer a quienes, con ética y compromiso, mantienen informadas a las familias y a la sociedad, incluso cuando hacerlo significa enfrentar presiones políticas, económicas, amenazas veladas o directas, precariedad laboral y estigmatización sistemática. El periodismo que incomoda es el que cumple su función social.

Hoy, ejercer el periodismo en México no es un privilegio, es un acto de resistencia. En un contexto donde la violencia, la corrupción normalizada y el silencio institucional se han convertido en paisaje cotidiano, informar con rigor y responsabilidad se vuelve una tarea de alto riesgo. Aun así, miles de periodistas continúan investigando, documentando y cuestionando, sosteniendo el derecho ciudadano a saber frente a quienes preferirían la desinformación o el olvido.

No todo periodismo es igual, y decirlo también es parte de la honestidad intelectual. Existen voces que han optado por la complacencia, el boletín oficial disfrazado de nota y la propaganda convertida en “información”. Pero también existe un periodismo que no negocia principios, que entiende que su lealtad, no es con gobiernos ni intereses, sino con la verdad y con la sociedad.

Ese periodismo, el ético, el crítico, el responsable es pilar de la democracia. Sin él, el abuso de poder se normaliza, las víctimas se invisibilizan y la impunidad se fortalece. Defender a las y los periodistas no es un gesto simbólico: es una obligación del Estado y una responsabilidad colectiva.

Hoy reconocemos a quienes no bajan la guardia, a quienes siguen preguntando cuando otros callan, a quienes documentan lo que incomoda y nombran lo que se pretende ocultar. Porque informar no es provocar;Es cumplir con un deber social.

“El periodismo no está para agradar al poder. Está para vigilarlo”.

Y mientras existan periodistas con voz propia, sin concesiones y con compromiso con la verdad, la sociedad seguirá teniendo una herramienta fundamental para defender su dignidad.

“Voz En Guardia”.
Con voz propia, sin concesiones
Francisco Javier Zapata Pérez.

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