Crans-Montana (Suiza), (RRC): Una celebración de Nochevieja se convirtió en una de las peores tragedias recientes en Suiza cuando un violento incendio arrasó el bar Le Constellation, en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais. Las autoridades confirmaron este jueves un balance provisional de alrededor de 40 fallecidos y 115 heridos, la mayoría de ellos con quemaduras graves.
El siniestro se produjo alrededor de las 01:30 horas locales, apenas unas horas después de la medianoche, cuando el local estaba abarrotado con más de un centenar de personas, muchas de ellas jóvenes y turistas internacionales que festejaban la llegada del 2026. Testigos describieron cómo el fuego se propagó con extrema rapidez, provocando pánico y una deflagración que complicó la evacuación.

La policía cantonal de Valais, encabezada por el comandante Frédéric Gisler, descartó desde el principio cualquier hipótesis de atentado. La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, indicó que la investigación apunta a un incendio accidental seguido de un «embrasement generalizado» que generó una o varias explosiones. Aunque no se ha confirmado oficialmente la causa, varios testimonios y vídeos circulados en redes sociales sugieren que el fuego pudo iniciarse por bengalas o velas pirotécnicas adheridas a botellas de champán, cercanas al techo de madera del local.
Los servicios de emergencia movilizaron un dispositivo masivo: 150 rescatistas, 40 ambulancias y más de 10 helicópteros. La unidad de cuidados intensivos del hospital regional quedó saturada, obligando a trasladar heridos graves a centros especializados en quemaduras en Suiza, Francia e Italia. Se impuso una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana para facilitar las evacuaciones.
Crans-Montana, un resort alpino de lujo conocido por sus pistas de esquí de altitud y su clientela internacional, amaneció en shock. Residentes y turistas depositaron flores, velas y peluches frente al local calcinado, mientras cientos asistieron a misas y vigilias en memoria de las víctimas. Muchas de ellas eran jóvenes, según declaró el presidente suizo, Guy Parmelin, quien calificó el suceso como «una de las peores tragedias que ha vivido nuestro país». Suiza decretó cinco días de luto nacional.

Entre las víctimas hay ciudadanos de varios países. Francia reportó nueve heridos y ocho desaparecidos; Italia, varios jóvenes graves trasladados a Milán. El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su «profunda conmoción» y ofreció apoyo, mientras hospitales galos acogen a algunos heridos.
La identificación de las víctimas avanza con dificultad debido a la gravedad de las quemaduras. Las autoridades piden prudencia y respeto a las familias, mientras la investigación judicial determina las circunstancias exactas y posibles responsabilidades en materia de seguridad.
Este incendio evoca otros siniestros mortales en locales nocturnos, recordando la necesidad de estrictas normas contra riesgos como la pirotecnia en espacios cerrados. Crans-Montana, que acogerá eventos internacionales de esquí en los próximos meses, enfrenta ahora un duelo colectivo que marca el inicio de 2026.
