Por Ricardo Reyes.
México, la segunda economía más grande de América Latina, enfrenta un 2026 con expectativas de crecimiento económico moderado, según diversas proyecciones de instituciones internacionales y locales. Tras un 2025 marcado por una desaceleración, influida por factores como la incertidumbre política, la inflación persistente y el debilitamiento del consumo interno, los analistas prevén una ligera recuperación. Sin embargo, las cifras se mantienen por debajo del potencial histórico del país, que ha promediado alrededor del 2% en las últimas décadas. Este reportaje analiza las principales previsiones, los factores clave y las perspectivas a futuro, basándose en datos recientes de organismos como el FMI, el Banco Mundial y la OCDE.
El contexto actual es desafiante: el PIB de México creció solo un 1.8% en la primera mitad de 2025, superando expectativas iniciales de recesión, pero con un tercer trimestre débil que llevó a revisiones a la baja. La dependencia de las exportaciones a Estados Unidos, la incertidumbre por reformas judiciales y el nearshoring (reubicación de cadenas de suministro) son elementos centrales en el debate.
Pronósticos Principales
Las expectativas para el crecimiento del PIB real en 2026 oscilan entre el 1.1% y el 1.5%, con un promedio aproximado de 1.3%. Estas cifras reflejan un consenso de recuperación gradual, pero limitada por riesgos globales como posibles aranceles comerciales y la desaceleración en EE.UU.

- El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un crecimiento del 1.5% para 2026, una ligera mejora respecto al 1.0% estimado para 2025. Esta previsión considera una actividad económica suave en el corto plazo, con aceleración gracias a la baja inflación y posibles beneficios de tasas de interés más bajas.
- El Banco Mundial anticipa un 1.1% de crecimiento en 2026, tras un 0.2% en 2025. La institución destaca el impacto de las exportaciones a EE.UU., que representan el 80% del total, y advierte sobre una caída brusca si se materializan tensiones comerciales.
- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima un 1.2% para 2026, revisado a la baja en 0.1 puntos porcentuales desde septiembre de 2025. Las razones incluyen un tercer trimestre de 2025 con contracción del 0.3%, moderación en el consumo privado por menor creación de empleos formales, y debilidad en las exportaciones automotrices. Sin embargo, factores positivos como el bajo desempleo (alrededor del 3.2%) y la caída de la inflación podrían impulsar la inversión privada.
- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé un 1.3%, reflejando una mejora gradual apoyada en mayor inversión extranjera y estabilidad macroeconómica.
- El Banco de México (Banxico) mantiene su pronóstico en 1.1% para 2026, con un rango entre 0.3% y 1.9%. Esta estimación se basa en datos no ajustados estacionalmente y considera presiones inflacionarias que podrían limitar recortes de tasas.
- Analistas del sector privado, según encuestas, ajustaron su expectativa a 1.4% para 2026, ligeramente por encima de previsiones anteriores.
- Vanguard, una firma de inversión, proyecta un 1.5%, alineado con el FMI, enfatizando una recuperación moderada con inflación controlada al 3.5% y desempleo estable.
Para visualizar estas diferencias, a continuación se presenta un gráfico comparativo:
Factores Influyentes

Las proyecciones están influenciadas por varios elementos:
- Incertidumbre Interna y Externa: La reforma judicial de 2024 ha generado dudas entre inversionistas, reduciendo la inversión privada. Además, la posible renegociación del T-MEC en 2026 y amenazas de aranceles de EE.UU. podrían limitar las exportaciones.
- Inflación y Política Monetaria: Banxico ha recortado tasas, pero la inflación subyacente se mantiene elevada, proyectada en 3.3% para fines de 2025. Esto podría permitir más recortes, estimulando el crecimiento.
- Nearshoring y Empleo: México podría beneficiarse de la reubicación de industrias, pero el crecimiento del empleo formal se estima en solo 1.7% para 2026, según BBVA Research.
- Tendencias Recientes en Redes Sociales: En X (anteriormente Twitter), discusiones recientes destacan revisiones a la baja, como la de Banxico en noviembre de 2025, manteniendo el 1.1% para 2026. Usuarios y analistas señalan que las proyecciones han caído desde el 1.8% en febrero de 2025, reflejando un pesimismo creciente.
Perspectivas y Recomendaciones
Aunque las expectativas son modestas, hay espacio para upside si se resuelven incertidumbres. Una renegociación exitosa del T-MEC podría impulsar inversiones, y el nearshoring podría agregar hasta 0.5 puntos porcentuales al crecimiento, según expertos. Sin embargo, riesgos como una recesión en EE.UU. o mayor volatilidad fiscal podrían llevar a cifras por debajo del 1%.
Expertos recomiendan enfocarse en reducir el déficit fiscal, promover la inversión en infraestructura y fortalecer el estado de derecho para atraer capital extranjero. Deloitte, en su outlook global, enfatiza la transición hacia un crecimiento sostenible post-contracciones en otros mercados.
En resumen, 2026 se perfila como un año de recuperación tibia para México, con un crecimiento promedio de 1.3%. Mantener la estabilidad macroeconómica será clave para superar estas expectativas y acercar al país a su potencial de largo plazo.

