Guadalajara, Jalisco (RRC): El influencer mexicano Jair Sánchez, originario de Jalisco y con millones de seguidores en plataformas como TikTok e Instagram, desató una tormenta de críticas en redes sociales tras sugerir, en tono aparentemente humorístico, que la presidenta Claudia Sheinbaum debería implementar una política de esterilización forzada contra personas de bajos recursos. La declaración, hecha durante un episodio de su podcast Guácala qué rico, ha sido calificada por expertos y usuarios como clasista, discriminatoria y reminiscente de prácticas eugenésicas del siglo XX.
En el video viral, grabado durante una dinámica informal de cocina e entrevista con el comediante Iván Mendoza, Sánchez se dirige directamente a la mandataria: «Yo le quiero hablar muy seriamente a Claudia (Sheinbaum). Claudia, deberías esterilizar a la gente. Tú llega un día a la calle y les preguntas cuánto dinero hay en tu cartera. Si tienen menos de 100 pesos, esterilízalos». El joven de 24 años, quien alcanzó fama durante la pandemia de Covid-19 con sketches y parodias de la vida cotidiana, amplió su «propuesta» aludiendo a la presencia de niños en semáforos: «Vas en el semáforo y ves un montón de niños, y la mamá todavía con otros. Vienen en tríos, trillizos». Minutos después, intentó matizar el comentario con otra broma, pero el daño ya estaba hecho.
Sánchez, quien acumula más de 11 millones de seguidores en TikTok y 3.4 millones en Instagram, es conocido por su humor irreverente y basado en exageraciones. Sin embargo, esta vez el límite entre sátira y discurso de odio se difuminó, generando un debate nacional sobre la responsabilidad de los creadores de contenido. Organizaciones como Amnistía Internacional han recordado que las esterilizaciones forzadas, documentadas en América Latina contra poblaciones indígenas y vulnerables, violan derechos humanos fundamentales, como la autonomía reproductiva y la dignidad personal.
Reacciones: De la indignación a la defensa.
La respuesta en redes fue inmediata y polarizada. En X (antes Twitter), usuarios como @roro_asesino compartieron el clip con más de 900 likes y comentarios furiosos: «Este mollera sumida seguro fue a la marcha z. Sus papás antes de concebirlo, le metían duro a las pastas», aludiendo al clasismo percibido en el comentario. Otros, como @AstroLogica__, lo tildaron de «propuesta de nación de la derecha psicópata» y «nazismo», acumulando miles de interacciones y reposts.
Medios como Infobae e El Universal reportaron que el video superó los cientos de miles de vistas en horas, con hashtags como #JairSanchez y #EsterilizarPobres trending en México. Críticos, incluyendo activistas de derechos humanos, argumentaron que el comentario normaliza el desprecio hacia la pobreza, reproduciendo estereotipos que asocian la escasez económica con irresponsabilidad reproductiva. «Este tipo de discurso asume que las personas en situación de pobreza son una carga y no ciudadanos con derechos», señaló un análisis en Publimetro.
Por otro lado, una minoría defendió a Sánchez alegando «humor negro» o «realismo crudo». En foros y comentarios en YouTube, algunos usuarios coincidieron en que el problema de la sobrepoblación en contextos de pobreza es real, aunque sin respaldar la esterilización. El propio influencer no ha emitido una disculpa formal hasta el cierre de esta edición, aunque fuentes cercanas indican que planea un comunicado.
Antecedentes: ¿Humor o eugenesia disfrazada?.
El escándalo revive discusiones sobre los límites del contenido en redes. Especialistas en derechos humanos, citados por Excélsior, vinculan la «broma» con políticas eugenésicas históricas, como las esterilizaciones forzadas en Perú durante los 90 o en México contra mujeres indígenas en los 70. En México, donde el 36.3% de la población vive en pobreza según Coneval (2024), comentarios como este agravan la estigmatización de grupos vulnerables.
Sánchez, representado por la agencia Epik Talent, ha colaborado con marcas y artistas, pero este incidente podría afectar su imagen. En X, publicaciones de medios como @EjeCentral y @Nacion321 amplificaron el debate: «¿Clasismo o comedia?».
Hasta ahora, no hay respuesta oficial de la Presidencia de la República, aunque el tema ha permeado conversaciones sobre desigualdad en el arranque del sexenio de Sheinbaum. Este caso subraya la influencia de los influencers en la opinión pública y la urgencia de un escrutinio ético en sus plataformas.

