Caracas (RRC): En un nuevo episodio de escalada diplomática y militar entre Washington y Caracas, una fuente militar consultada por NTN24 aseguró que aviones de combate F-18 de Estados Unidos ingresaron al territorio venezolano alrededor de las 21:00 horas (hora local), presuntamente a través de tres puntos estratégicos: los estados Falcón, Carabobo y Anzoátegui. El incidente, reportado en medio de crecientes tensiones bilaterales, ha avivado las denuncias de «agresión imperialista» por parte del gobierno de Nicolás Maduro.
De acuerdo con la información exclusiva obtenida por el canal de noticias NTN24, la incursión se detectó mediante plataformas de seguimiento aéreo como Flightradar24, que registraron maniobras inusuales de aeronaves estadounidenses en las proximidades del Golfo de Venezuela. «Siendo las 09:00 p.m. de Venezuela, se estima que aviones F-18 de Estados Unidos ingresaron a territorio venezolano. Aparentemente por tres puntos diferentes: Falcón, Carabobo y Anzoátegui», detalló la fuente anónima, quien enfatizó la desactivación de transpondedores en al menos una de las aeronaves, identificada como ‘Rhino51’, para evadir detección radar.
Este suceso se produce apenas días después de un sobrevuelo confirmado de dos cazas F/A-18 Super Hornet el pasado 9 de diciembre, cuando las aeronaves permanecieron 40 minutos en el espacio aéreo venezolano, a unos 160 kilómetros al noreste de Maracaibo, según reportes del Miami Herald y confirmados por el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López. En esa ocasión, los aviones despegaron del portaaviones USS Gerald R. Ford, desplegado en el Caribe como parte de la Operación Lanza del Sur, que involucra entre 15.000 y 16.000 efectivos estadounidenses en la región.
Padrino López, en declaraciones este viernes, calificó los sobrevuelos como un «intento de intimidación» que no quebrará a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). «Estamos preparados para defender nuestra soberanía. Estas acciones no debilitarán al pueblo ni a nuestras instituciones», afirmó el alto funcionario, quien reiteró que Venezuela no cederá ante presiones externas. Horas antes, el presidente Donald Trump había endurecido su retórica, aludiendo en una entrevista a posibles «bombardeos» contra el «Cartel de los Soles» y negándose a descartar una intervención terrestre, lo que ha sido interpretado como una escalada en la confrontación abierta con el régimen de Maduro.
Expertos en defensa regional consultados por este medio señalan que los F-18 Super Hornet, aviones multimisión equipados con misiles guiados y cañones de 20 mm, son ideales para operaciones de reconocimiento y disuasión. Previamente, un dron MQ-4C Triton realizó barridos de radar frente a la costa central venezolana, intensificando las actividades de vigilancia del Comando Sur de EE.UU. En redes sociales, como X (antes Twitter), el tema ha generado revuelo: usuarios como @yolevenezuela reportaron el sobrevuelo como «histórico», vinculándolo directamente a las declaraciones de Trump, mientras que @la_patilla destacó impactos colaterales, como la imposibilidad de un tanquero sancionado de descargar diluyente en puertos venezolanos debido a la presencia aérea.
El contexto geopolítico agrava la situación. La reciente incautación de un buque con petróleo venezolano por parte de EE.UU. y el apoyo explícito de Washington a la oposición liderada por María Corina Machado han elevado las fricciones a niveles no vistos desde 2019. Analistas advierten que estas «demostraciones de fuerza» podrían derivar en un incidente mayor, especialmente en zonas ricas en recursos como el Golfo de Venezuela, donde se ubica la base naval Rafael Urdaneta en Maracaibo.
Hasta el cierre de esta edición, ni el Departamento de Defensa de EE.UU. ni el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano han emitido declaraciones oficiales sobre la supuesta incursión de las 21:00 horas. Sin embargo, el canciller Yván Gil ya había denunciado en foros internacionales las «violaciones sistemáticas» a la soberanía aérea del país, invocando el derecho internacional.

