Por Valentin Perez.
Se habla mucho del combate a la evasión fiscal en el país, sin embargo hay una gran cadena que actúa en este esquema y burla el pago de.miles de millones de pesos en pago de impuestos con el consecuente daño al erario. Los chinos que realizan actividades comerciales en miles de plazas comerciales y locales por todo el pais, no pagan impuestos.
Es decir, cubren sus rentas a los propietarios de los espacios en efectivo y por adelantado por uno o varios años, sin que éstos reporten ante Hacienda contratos de arrendamiento debido a que los comerciantes asiáticos no cuentan con documentos o simplemente les conviene el esquema que les reditua ganancias millonarias. Este mismo escenario se traslada al pago de rentas de vivienda o departamentos que pagan en efectivo y que beneficia a sus propietarios que tampoco reportan contratos debido a que los chinos no tienen documentos que los visibilice, lo que agrega otro eslabón a la evasión fiscal.
Los miles de empleados que laboran en los locales para los ciudadanos asiáticos son la parte más sensible, pues reciben sueldos miserables por jornadas de nueve a doce horas de trabajo sin descanso y sin prestación social alguna como el Seguro Social, lo que los deja en un estado de indefension ante enfermedad o riesgo de trabajo.
El ingreso de cientos de miles de toneladas de productos chinos -chinaderas-, continúa con total impunidad. En uno o varios eslabones de esta cadena, quedan cientos y miles de millones de pesos que continuará en operación mientras se continúe con el ingreso ilegal de chinos al país.
Vicente Gutierrez Camposeco, presidente de la Cámara de Comercio de la CDMX denunció que no hay acciones para abatir la ilegalidad, se usa a migrantes en esos comercios y se resiente una afectación a la actividad formal.
