Sin Redundar.

Por Carlos Avendaño.

El despertar que MORENA no vio venir. Antier fueron los maestros; ayer, el sector salud; hoy, la Generación Z; mañana, seguirán los campesinos. Lo hemos dicho varias veces: el verdadero pueblo de México está despertando, y lo está haciendo por hartazgo, no por consigna. Los únicos responsables de lo que ocurre en este país son, simple y llanamente, los gobiernos de MORENA. Un gobierno que se niega a aceptar su realidad y que evita reconocer su propio fracaso. Un gobierno que no sirve para otra cosa más que solapar a la bola de ladrones y corruptos que trae en sus filas -léase: senadores, diputados, gobernadores y alcaldes morenistas-. Estas manifestaciones son, ni más ni menos, el reclamo social de millones de mexicanos que vivimos en un país incendiado por una ola de violencia imparable. Pero el régimen morenista está más preocupado por “el qué dirán”, y ese afán de controlar la narrativa lo lleva a un error gravísimo: descalificar, minimizar y señalar a quienes protestan. Esa torpeza solo alimenta más la crítica y profundiza más el descontento. Claro: en estas movilizaciones participan personas de distintas ideologías. Pero esto, hoy es irrelevante. Lo que realmente une es un clamor común: la inseguridad. Y más aún después del reciente asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, un hecho que terminó de encender la indignación nacional. La Generación Z fue clara en su postura: no quieren a ningún partido ni político metido en su movimiento. Esa es la señal más alarmante para cualquier gobierno. Porque cuando las nuevas generaciones deciden que los políticos sobran, significa que el sistema completo se ha quedado sin credibilidad. Y conviene recordar algo: la violencia no nació en este sexenio, pero sí se profundizó por decisiones equivocadas, por omisiones y por un gobierno que eligió la propaganda sobre los resultados. Así comienza el despertar, y cuando el pueblo despierta, ya no se vuelve a dormir…

La CNTE vuelve a la calle, y esta vez contra quienes los empoderaron. Este jueves 13 de noviembre, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvió a paralizar al país. Desde la madrugada, miles de maestros se concentraron en el Centro Histórico para iniciar un paro nacional de 48 horas, con bloqueos y marchas tanto en la Ciudad de México como en varias entidades. Exigen lo mismo que llevan años reclamando: la abrogación de la Reforma Educativa y de la Ley del ISSSTE 2007. Las tensiones no tardaron. Frente a Palacio Nacional, los manifestantes intentaron derribar las vallas metálicas colocadas como resguardo. La policía capitalina intervino en Correo Mayor y los empujones y forcejeos dominaron la mañana. Nada nuevo para quienes conocen la larga historia de confrontaciones entre el gobierno y la CNTE. Hoy, los maestros están al rojo vivo y, conociendo su historial, esto no parará pronto. No se detendrán porque su modus operandi nunca ha sido el diálogo ni la prudencia, sino la presión callejera. Lo interesante aquí es lo siguiente: los mismos que fueron aliados de MORENA hoy le están reventando las calles. Basta recordar los desmanes que protagonizaron durante años -no solo en la CDMX, sino en varios estados-, mientras recibían guiños, concesiones y protección política. En contraste, el SNTE siempre se mantuvo institucional, sin caer en ese nivel de radicalismo. El punto es claro: AMLO elevó a la CNTE a un nivel de poder y permisividad nunca antes visto. Los infló, los apapachó, los convirtió en un instrumento político, y ahora, ese monstruo crecido recorre el país buscando un nuevo punto de quiebre. Lo que estamos viendo hoy no es casualidad. Es la factura de años de impunidad operativa. Y esa factura siempre se cobra en la calle, con marchas, con bloqueos y con un gobierno que ya no sabe cómo contener a quienes alguna vez trató como intocables…

Boleto con causa o con cálculo político. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que regalará su boleto número 001 para la inauguración del Mundial 2026 a una niña mexicana. “Le voy a dar mi boleto a una joven que no tenga la oportunidad de ir a ver la inauguración”, declaró desde Los Pinos. El gesto, en apariencia noble, busca -según dijo- motivar a las nuevas generaciones y fomentar los sueños de niñas y jóvenes que aman el fútbol. Pero… ¿No será más bien miedo a la rechifla monumental que podría escucharse en un estadio lleno y televisado al mundo entero? Porque ya sabemos: en política no hay casualidades, solo estrategias con disfraz de benevolencia. Vaya ejemplo de populismo con camiseta puesta, de esos que se anuncian con fanfarrias y hashtags, pero que esconden el verdadero temor al juicio popular. Al final, quizá la niña ni sepa mucho de futbol, o quizá le “digan” que es gran fanática. Lo cierto es que el boleto de la presidenta vale más por la narrativa que por el asiento. Faltan 213 días para el gran momento del Mundial que pondrá a México en la agenda internacional. Y parece que, desde ahora, ya empezamos con los goles… pero de propaganda política…

México al borde del precipicio. El gobierno federal tiene perdidas sus capacidades. Es por demás evidente que no ha podido dar respuesta a las demandas ciudadanas más sentidas como lo son: la seguridad, el empleo, la salud y la educación. El país se encuentra viviendo una crisis de gobernabilidad disfrazada de discursos triunfalistas. La demanda social por la revocación de mandato está por demás que justificada. A estas alturas del sexenio, no sorprende que las voces ciudadanas exijan la renuncia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ante un gobierno que se desmorona entre la improvisación y la indiferencia. La debilidad política e institucional de la Cuarta Transformación es inocultable. MORENA y sus aliados no han podido -ni querido- gobernar en favor del pueblo de México. Prometieron un cambio histórico y terminaron perpetuándose con los mismos vicios del poder. Hoy tenemos un gobierno ineficaz, ineficiente y agotado, incapaz de escuchar, de resolver o de corregir. Lamentablemente, México avanza al borde del precipicio…

Es tanta la debilidad que presenta Claudia Sheinbaum Pardo, que se murmura que la revocación de mandato empatada a las elecciones intermedias, es para quitarla y poner al famosísimo: Andy López Beltrán -el hijo de AMLO-…

Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…

Facebook: Carlos Avendaño   Twitter: @Carlosravendano    http://www.carlosavendano.mx

hectormunoz.com.mx - lagaceta.me - entreveredas.com.mx - rrcagenciainfomativa.com – nexusmedia.com – entreredes.com.mx

Entradas relacionadas

Deja tu comentario