“Corrupción, nepotismo y despilfarro: el verdadero rostro detrás del Grito oficial”.
Por Javier Zapata.
La noche del Grito de Independencia en Tepic se pintó de luces, escenarios y discursos oficiales; sin embargo, lo que debió ser una fiesta del pueblo se convirtió en un monumento al despilfarro. Recursos que pertenecen a las y los ciudadanos fueron malgastados en un espectáculo hueco, sin convocatoria genuina y con la sombra de la simulación que ya es marca registrada de la actual administración.
“El Grito vacío del Ayuntamiento: despilfarro en Tepic frente a la fuerza del SUTSEM”.
Mientras el Ayuntamiento presumía su “festejo popular”, la realidad fue otra: calles semivacías, asistentes acarreados y un ambiente desangelado que exhibió el divorcio creciente entre gobierno y ciudadanía. La sonrisa artificial del poder no alcanzó para ocultar la indiferencia del pueblo.
El contraste fue inevitable. Días antes, el SUTSEM demostró lo que significa la verdadera convocatoria social. Miles se movilizaron con fuerza, con causa y con la legitimidad que solo otorga la base trabajadora. Ese fue el verdadero grito, el que cimbró a Tepic, el que puso en evidencia que la gente sí sabe salir a la calle, pero no detrás de la propaganda ni del autoritarismo disfrazado de fiesta cívica.
El Grito del despilfarro, más que un acto patrio, fue un retrato de la corrupción, del nepotismo y de la omisión que ahogan al municipio. Se gritó “¡Viva México!” con micrófono de oro, pero lo que resonó fue el hartazgo ciudadano.
“Cuando la fiesta es simulación: el Cartel que Sonríe empieza a agrietarse”.
La memoria social es larga y el tiempo de la complacencia se agota. Los tepicenses han visto cómo el Cartel que Sonríe solo sonríe para la foto, mientras deja tras de sí calles destrozadas, colonias olvidadas y servicios públicos colapsados. Esa máscara esta agrietada.
El inicio de la verdadera independencia de Tepic será la independencia del saqueo disfrazado de fiesta, del dispendio disfrazado de cultura y de la sonrisa hipócrita que pretende ocultar el nepotismo rampante.
“Tepic ya no cree en sonrisas falsas: inicia la cuenta regresiva para la revocación”.
El pueblo ya habló: el único grito que resonó en Tepic no fue el de Palacio Municipal, sino el del SUTSEM. Y quizá la historia recuerde este septiembre no por el desfile oficial, sino como el punto de arranque hacia la revocación del Cartel que Sonríe.
“El SUTSEM dio el verdadero grito; el Estado y el Ayuntamiento, solo despilfarró de recursos del pueblo”.
https://www.facebook.com/share/1SHsw8qu4T/

