RRC/México: La violencia en México sigue siendo un problema complejo y multifacético, impulsado por el crimen organizado, la corrupción, la impunidad y la desigualdad estructural. En 2024, se registraron más de 30,000 homicidios, lo que posiciona al país como el cuarto con mayor conflicto a nivel global, según ACLED. Factores clave incluyen:
- Cárteles y crimen organizado: La guerra interna en el Cártel de Sinaloa, tras la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en 2024, ha intensificado la violencia en estados como Sinaloa, Chihuahua y Sonora, con tácticas más sofisticadas como el uso de drones y explosivos. Enfrentamientos entre cárteles, como el Jalisco Nueva Generación, han generado desplazamientos masivos, con 26,000 personas desplazadas en 2024, especialmente en Chiapas y Sinaloa.
- Violencia política: El 2024 fue el año más violento para políticos, con 610 víctimas de violencia político-criminal, un aumento del 256.7% respecto a 2018. Las elecciones de ese año registraron 34 aspirantes asesinados, evidenciando la influencia del crimen organizado en la gobernanza local.
- Violencia de género: Los feminicidios siguen en aumento, con 968 casos reportados en 2022, un 127% más que en 2015. México registra 10 mujeres asesinadas al día, con una impunidad superior al 95%. A pesar de reformas, el presupuesto para combatir la violencia contra las mujeres disminuirá un 14% en 2025.
- Infancia y adolescencia: Entre 30,000 y 40,000 menores son reclutados anualmente por el crimen organizado. De 2015 a febrero de 2025, se registraron 7,165 homicidios con arma de fuego de personas de 0 a 17 años, con Guanajuato, Michoacán y Sinaloa como los estados más afectados.
- Respuesta gubernamental: El presupuesto para seguridad en 2025 se reducirá un 36.7%, afectando a la Sedena, Marina y la Guardia Nacional, a pesar de que el sexenio pasado fue el más violento, con más de 200,000 homicidios. La estrategia de Claudia Sheinbaum se centra en cuatro ejes: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, inteligencia e investigación, y coordinación con estados, pero los resultados son limitados, con un promedio de 73.9 homicidios diarios en octubre de 2024.
- Impunidad y corrupción: La infiltración del crimen en instituciones y la falta de controles civiles agravan la crisis. México es el segundo país más peligroso para civiles debido a la impunidad en abusos estatales y la violencia del crimen organizado.
A pesar de una ligera disminución en la tasa de homicidios (de 25.9 en 2022 a 24.9 en 2023), la violencia persiste en regiones como Guanajuato, Baja California y Sinaloa, que concentran el 53.3% de los homicidios. Las desapariciones forzadas han aumentado, con 122,496 personas no localizadas hasta febrero de 2025. La militarización de la seguridad, promovida por reformas de López Obrador, ha generado críticas por violaciones a derechos humanos y su ineficacia para reducir la violencia.
La situación exige estrategias integrales que prioricen el Estado de derecho, la rendición de cuentas y la atención a las causas estructurales, como la pobreza y la desigualdad, junto con una mayor inversión en prevención y justicia. La sociedad civil y organismos internacionales urgen acciones coordinadas para frenar esta crisis humanitaria.

