Álvaro Uribe, expresidente de Colombia (2002-2010), enfrenta un juicio penal por presuntos delitos de soborno, soborno en actuación penal y fraude procesal. En su declaración del 5 de mayo de 2025, como primer testigo de su defensa, Uribe negó haber sobornado o mandado a sobornar testigos, afirmando que siempre pidió la verdad. Según él, las interceptaciones telefónicas y testimonios de personas con las que habló respaldan que su única intención era verificar información para defender su honra y la de su hermano, sin inducir a nadie a mentir. Criticó al fiscal Gilberto Villarreal y alegó que el proceso tiene motivaciones políticas, una postura que ha mantenido desde el inicio del caso, que se originó en 2012 tras una denuncia suya contra el senador Iván Cepeda, la cual se revirtió en su contra por supuesta manipulación de testigos. La Fiscalía, por su parte, sostiene que Uribe, a través de su abogado Diego Cadena, ofreció dádivas a exparamilitares como Juan Guillermo Monsalve para alterar testimonios a su favor, algo que Uribe niega enfáticamente. El juicio, que incluye 75 testigos citados por la defensa, continúa en el Juzgado 44 Penal de Bogotá bajo la jueza Sandra Liliana Heredia.

