La información disponible indica que el cónclave para elegir al sucesor del papa Francisco comenzará el 7 de mayo de 2025, con la primera votación programada para esa misma tarde en la Capilla Sixtina. Un total de 133 cardenales electores, menores de 80 años, participarán en este proceso, que se regirá por la constitución apostólica Universi Dominici Gregis. La elección requiere una mayoría de dos tercios (89 votos). La primera votación es clave, ya que revela las tendencias iniciales y los apoyos de los candidatos, aunque no suele ser decisiva. Se espera que el cónclave dure entre dos y tres días, según estimaciones de algunos cardenales, aunque la duración podría extenderse debido a la diversidad de los electores (provenientes de 71 países) y la falta de un favorito claro.

La Universi Dominici Gregis es una constitución apostólica promulgada por el papa Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996, que establece las normas para la elección del papa en un cónclave tras la muerte o renuncia del pontífice. Modificada parcialmente por Benedicto XVI en 2007 y 2013, es el documento que rige el proceso del cónclave, incluyendo la primera votación mencionada. A continuación, los detalles clave:
- Propósito y alcance:
- Regula la vacante de la Sede Apostólica y la elección del nuevo papa.
- Busca garantizar un proceso ordenado, secreto y libre de influencias externas.
- Cardenales electores:
- Solo los cardenales menores de 80 años al momento de la vacante pueden votar.
- El número máximo de electores es 120, aunque en el cónclave de 2025 se espera que participen 133 debido a excepciones temporales.
- Los cardenales mayores de 80 años pueden participar en discusiones previas, pero no en las votaciones.
- Inicio del cónclave:
- El cónclave debe comenzar entre 15 y 20 días después de la vacante, aunque el Colegio Cardenalicio puede ajustarlo ligeramente.
- Se inicia con una misa Pro eligendo Pontifice y la entrada de los electores en la Capilla Sixtina, donde prestan un juramento de secreto.
- Proceso de votación:
- Se realizan hasta cuatro votaciones por día (dos por la mañana, dos por la tarde) tras la primera jornada, que incluye una sola votación.
- Cada cardenal escribe el nombre de su candidato en una papeleta con la frase Ego eligo (Yo elijo), asegurando anonimato.
- Las papeletas se cuentan y queman tras cada sesión. Humo negro indica que no hay elección; humo blanco señala la elección del papa.
- Se requiere una mayoría de dos tercios de los votos para elegir al papa. Si no se logra tras varias rondas (generalmente 30-34), los cardenales pueden decidir por mayoría simple o reducir la votación a los dos candidatos más votados (modificación de Benedicto XVI).
- Secreto y aislamiento:
- El cónclave es estrictamente confidencial. Los electores juran no revelar detalles bajo pena de excomunión.
- Los participantes están aislados en la Casa de Santa Marta, sin acceso a comunicaciones externas.
- Se prohíbe cualquier interferencia, como negociaciones previas (pacta conventa) o influencias políticas.
- Aceptación y anuncio:
- Tras la elección, el candidato debe aceptar (generalmente con la pregunta: ¿Acceptas?). Luego elige su nombre papal.
- El cardenal protodiácono anuncia Habemus Papam desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
- Modificaciones posteriores:
- Benedicto XVI en 2007 restableció la necesidad de dos tercios en todas las circunstancias, eliminando la opción de mayoría simple tras rondas fallidas.
- En 2013, ajustó plazos para permitir mayor flexibilidad en el inicio del cónclave si todos los electores están presentes.
- Relevancia en 2025:
- Para el cónclave del 7 de mayo de 2025, la Universi Dominici Gregis será la guía principal. Con 133 electores, la elección requerirá al menos 89 votos. La diversidad geográfica y cultural de los cardenales (de 71 países) podría influir en la duración y dinámica, pero el marco normativo asegura un proceso estructurado.
