Macaco
Por Ramón Álvarez García.
La audiencia ciudadana encabezada por Héctor Santana volvió a demostrar el nivel de aceptación y confianza que mantiene entre amplios sectores de la población. El presidente municipal más joven de Nayarit logró una convocatoria que rebasó expectativas, con ciudadanos que acudieron en busca de soluciones y atención directa a sus necesidades.
Un hecho que llamó particularmente la atención fue la instrucción girada a sus colaboradores para mantenerse atentos al llamado ciudadano, atender con eficacia las peticiones y resolver la problemática con la mayor rapidez posible. Esa actitud de servicio permanente es, precisamente, una de las principales exigencias de la sociedad hacia sus autoridades.
Las rechiflas y abucheos se han convertido en una forma cada vez más frecuente de manifestar el descontento popular. En ocasiones se exagera, pero también es cierto que el pueblo suele expresar con claridad su aprobación o rechazo.
Figuras como Claudia Sheinbaum, Cuauhtémoc Blanco, Clara Brugada, Ricardo Salinas, y en el ámbito local Gustavo Ayón y Geraldine Ponce, han enfrentado expresiones de inconformidad pública. Como dice el dicho: se cosecha lo que se siembra, y la impopularidad suele ser consecuencia del distanciamiento con la ciudadanía.
El jefe de Gabinete del Ayuntamiento de Bahía de Banderas, Xavier Esparza, ha generado comentarios al presumir resultados de encuestas que, según diversas voces dentro de la administración, lo colocan por encima de otros funcionarios municipales.
Aunque la realización de sondeos no constituye irregularidad alguna, el hecho de promover mediciones que aparentemente lo favorecen y descalifican a sus propios compañeros abre el debate sobre si estas prácticas contribuyen a fortalecer el trabajo institucional o, por el contrario, generan un ambiente de división dentro del servicio público.
Persisten las dudas en torno al presunto robo de una camioneta adscrita a Obras Públicas del Ayuntamiento de Bahía de Banderas. El titular del área, Ramón González, conocido como «El Gallo Pespelaco», enfrenta cuestionamientos derivados de las circunstancias en que ocurrió el hecho.
Trabajadores y funcionarios han expresado sospechas sobre la versión oficial. Señalan que resulta extraño que una unidad oficial desaparezca en un sitio con vigilancia, cámaras de seguridad, presencia constante de personas y en plena luz del día.
Además, surgen interrogantes inevitables: ¿qué hacía un vehículo oficial circulando en domingo y en un centro comercial durante un día inhábil?, ¿quién lo utilizaba?, ¿existía autorización para ello? Las respuestas a estas preguntas serán determinantes para despejar cualquier duda y evitar que la sospecha termine por afectar la credibilidad institucional.
El director de Seguridad Pública Ciudadana, identificado como «Frisbi», inició su gestión con un discurso firme y grandes expectativas respecto al combate a la delincuencia.
Sin embargo, la percepción ciudadana apunta a que los resultados no han sido los esperados. Asaltos a tiendas de conveniencia, robos a casas habitación, hurtos de vehículos, motocicletas y bicicletas continúan formando parte de la realidad cotidiana.
Más allá de títulos académicos o discursos, la ciudadanía demanda resultados concretos. La seguridad pública no se evalúa por las promesas ni por los anuncios, sino por la tranquilidad que logran percibir quienes salen diariamente a trabajar y vivir en su municipio.

