Por Ricardo Reyes.
El número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha alcanzado niveles récord en varios meses de los últimos 12 meses, consolidando al empleo formal como uno de los pilares más estables de la economía mexicana, aunque con un ritmo de expansión más moderado que en años anteriores.
De acuerdo con datos oficiales del IMSS, al cierre de abril de 2026 se registraron 22,748,603 puestos de trabajo afiliados, la tercera cifra más alta en la historia y la máxima para un mes de abril. De estos, el 86.9% corresponden a empleos permanentes (19,763,238), lo que refleja una mayor estabilidad laboral.
En los últimos doce meses (de abril 2025 a abril 2026), el empleo formal creció en 330,935 puestos, equivalente a una tasa anual de 1.5%. En el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026, se crearon 231,527 empleos, de los cuales el 85.4% son permanentes.
Este comportamiento contrasta con el cierre de 2025, cuando al 31 de diciembre se reportaron 22,517,076 puestos, con un crecimiento anual de 278,697 empleos (1.3%). Aunque diciembre suele registrar caídas estacionales (-320,692 puestos ese mes), la cifra se mantuvo como la más alta para ese periodo.
Durante 2025, el empleo formal mostró periodos de fortaleza (por ejemplo, récords en noviembre con más de 22.8 millones) pero también moderación, influida por factores estacionales y un menor dinamismo en algunos sectores.
Además del volumen, destaca el aumento en la calidad: el salario base de cotización promedio ha mostrado incrementos consistentes. En abril de 2026 alcanzó alrededor de $664.5 pesos diarios, reflejando ganancias reales para los trabajadores formales.
La proporción de empleos permanentes se mantiene alta (alrededor del 87% en varios meses), y sectores como servicios, comercio y manufacturas han impulsado la creación de plazas.
Expertos y analistas privados señalan que, si se excluyen las afiliaciones asociadas a plataformas digitales, el crecimiento orgánico del empleo tradicional es más modesto (alrededor de 0.7-1% en algunos periodos). Aun así, las cifras del IMSS confirman una tendencia positiva en un contexto económico global desafiante.
El gobierno federal, a través del IMSS y la Secretaría del Trabajo, ha destacado estos resultados como evidencia de políticas exitosas en formalización y aumento del salario mínimo.
En resumen, el empleo formal en México ha evolucionado favorablemente en el último año, superando récords mensuales y manteniendo un crecimiento neto positivo. Sin embargo, el reto persiste en acelerar el ritmo de creación de plazas y profundizar la formalización para reducir la brecha con el empleo informal.
Los próximos reportes mensuales del IMSS serán clave para evaluar si esta tendencia se consolida hacia finales de 2026.

