Por Ricardo Reyes.
El capítulo laboral del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se ha consolidado como una herramienta estratégica para impulsar el sindicalismo independiente en México, al permitir confrontar contratos colectivos de protección firmados sin el consentimiento real de los trabajadores, denunció la Liga Sindical Obrera Mexicana (LSOM).
De acuerdo con la organización, hasta el momento se han presentado nueve quejas bajo el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del tratado por presuntas violaciones a la libertad sindical y a la negociación colectiva. Estos procesos han obligado a varias empresas a implementar planes de remediación, aunque el caso de Pirelli aún permanece pendiente de resolución ante un panel laboral.
Pablo Franco, representante legal nacional de la LSOM, destacó los avances del nuevo modelo laboral: “Hemos transitado de esquemas corporativos de control sindical a mecanismos donde los trabajadores tienen mayor participación directa. Hoy son las asambleas las que definen cuotas, representación y propuestas salariales”.
Según datos de la propia Liga, los contratos colectivos impulsados bajo este esquema han logrado incrementos salariales promedio de 8.15%, lo que representa 2.2 veces la inflación y refleja, según la organización, un avance significativo en la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.
Sin embargo, en el marco del Día Internacional del Trabajo, la LSOM alertó sobre un clima de tensión en varias entidades, particularmente en San Luis Potosí y Aguascalientes, donde reportan despidos injustificados, bloqueos digitales para impedir la afiliación sindical y campañas de desinformación en redes sociales.
“Existen resistencias de las viejas estructuras que no quieren perder el control de las relaciones laborales”, señaló la organización.
De cara a la próxima revisión del T-MEC, la LSOM planteó tres demandas principales:
- Fortalecer el capítulo laboral del tratado.
- Establecer mecanismos de reciprocidad para que las quejas laborales también puedan aplicarse en Estados Unidos y Canadá.
- Avanzar hacia la creación de un salario mínimo regional en el sector manufacturero.
La organización advirtió que, sin estos ajustes, persistirá la competencia basada en mano de obra barata, un modelo que históricamente ha sido utilizado para atraer inversión extranjera a costa de los derechos laborales de los trabajadores mexicanos.

