Por Ricardo Reyes.
El sector de los servicios no financieros en México —uno de los pilares de la economía nacional— ha mostrado un comportamiento mixto durante el actual sexenio: crecimiento sostenido en algunos indicadores clave, pero también claros signos de desaceleración y estancamiento en otros rubros estratégicos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los servicios privados no financieros abarcan actividades como comercio de información, servicios profesionales, turismo, salud, educación y entretenimiento, siendo responsables de una parte fundamental del dinamismo económico del país.
En términos generales, el sector ha registrado avances importantes, particularmente en ingresos y empleo. Durante 2024, los ingresos totales reales de los servicios no financieros crecieron hasta 5.7% anual, mientras que el personal ocupado aumentó 2.4% y las remuneraciones alcanzaron incrementos de hasta 10.2%.
Para 2025, el crecimiento continuó, aunque con menor impulso: los ingresos del sector aumentaron 2.7% anual y el empleo apenas 1.2%, reflejando una desaceleración progresiva.
Este comportamiento confirma que, si bien el sector se mantiene como motor económico, ha perdido fuerza conforme avanza el sexenio.
Los datos más recientes muestran que ciertas actividades concentran gran parte de los ingresos. En 2023, el sector de alojamiento y alimentos aportó el 21.4% del total, seguido por medios de información (16.2%) y servicios de apoyo a negocios (15.8%).
Esta concentración evidencia una dependencia de sectores específicos, especialmente aquellos ligados al turismo y consumo interno, lo que vuelve al sistema vulnerable ante crisis económicas o caídas en la demanda.
A pesar de los avances, los indicadores más recientes revelan focos de alerta. En distintos momentos de 2024, los ingresos del sector se mantuvieron sin crecimiento mensual, mientras que los gastos incluso registraron caídas, lo que refleja presiones operativas para las empresas.
Además, el crecimiento general de la economía mexicana ha sido débil, con apenas 0.7% en 2025, lo que ha impactado directamente en el ritmo de expansión de los servicios.
A lo largo del sexenio, el sector de servicios no financieros ha logrado mantenerse como el principal sostén de la economía mexicana, impulsando empleo y consumo. Sin embargo, el balance general deja ver una realidad menos optimista:
- Crecimiento positivo, pero cada vez más lento
- Generación de empleo moderada
- Alta dependencia de sectores específicos
- Vulnerabilidad ante el bajo crecimiento económico nacional
En este contexto, especialistas advierten que sin políticas públicas que incentiven la inversión, la innovación y la diversificación del sector, el crecimiento podría seguir perdiendo dinamismo en los próximos años.
El desempeño de los servicios no financieros refleja con claridad la situación económica del país: avances parciales, pero sin consolidar un crecimiento sólido y sostenido.
Lo que comenzó como un sector resiliente tras la pandemia, hoy enfrenta el reto de no caer en el estancamiento estructural, en un entorno donde la economía nacional sigue mostrando señales de debilidad.

