Por Ricardo Reyes.
Tras un inicio de año marcado por la cautela y cuatro meses consecutivos de caídas, la confianza de los empresarios mexicanos mostró una leve recuperación en febrero de 2026. Sin embargo, el indicador se mantiene en territorio pesimista, reflejando incertidumbre sobre la economía, la inversión y el entorno de negocios en el país.
Según el Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza (IGOEC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), elaborado a partir de la Encuesta Mensual de Opinión Empresarial (EMOE), el índice se ubicó en 48.8 puntos en febrero (cifras desestacionalizadas). Esto representa un aumento de 0.7 puntos respecto a enero, cuando cayó a 48.0 puntos, su nivel más bajo en más de tres años.
A pesar del repunte mensual —el primero después de cuatro descensos—, el indicador sigue por debajo de los 50 puntos, umbral que separa el optimismo del pesimismo. En comparación anual, registró una disminución de 1.3 puntos.
El repunte de febrero fue impulsado principalmente por mejoras en la percepción sobre el momento adecuado para invertir y las expectativas sobre el futuro de las empresas. El comportamiento por sector fue mixto:
- Industrias manufactureras: 48.1 puntos (caída leve de 0.2 puntos mensual, pero acumula 12 meses por debajo de 50).
- Construcción: Avance de 1.0 punto, aunque se mantiene en zona de contracción (alrededor de 45-46 puntos históricamente en periodos recientes).
- Comercio: Subida de 1.6 puntos, rompiendo una racha negativa.
- Servicios privados no financieros: Incremento de 0.6 puntos, acercándose más al umbral neutral.
En enero, tres de los cuatro sectores habían mostrado descensos, con la construcción como única excepción al alza mensual (aunque muy por debajo de 50 puntos).
El 2026 inició con un claro deterioro en la confianza empresarial, influido por factores como la debilidad en el empleo formal, incertidumbre en torno a revisiones comerciales (como el T-MEC), presiones inflacionarias y un entorno económico de bajo crecimiento proyectado para el año (estimaciones en torno a 0.7%-1.1% en algunos análisis).
Expertos señalan que la percepción negativa sobre la situación económica actual y futura del país sigue pesando, aunque el ligero rebote de febrero podría indicar un “respiro” temporal impulsado por expectativas de estabilidad o mejores condiciones para la inversión en algunos rubros.
La confianza empresarial es un indicador clave porque anticipa decisiones sobre inversión, contratación y expansión. Su permanencia por debajo de 50 puntos durante más de un año (con excepción de breves periodos) sugiere cautela generalizada entre los directivos.
El próximo reporte de la EMOE, correspondiente a marzo 2026, se publicará el 1 de abril y será clave para confirmar si esta recuperación se consolida o si el pesimismo regresa ante los retos macroeconómicos.
Mientras tanto, los empresarios mexicanos continúan navegando en un entorno de prudencia: optimismo moderado en el corto plazo por el repunte, pero con expectativas moderadas para el resto del año ante posibles vientos externos e internos.
Fuente: Boletines del INEGI sobre Indicadores de Confianza Empresarial (febrero y marzo 2026).

