Lavc59.37.100
Ciudad de México (RRC): Durante la reinauguración del Estadio Azteca (también referido como Estadio Ciudad de México o Banorte en algunos contextos), un partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal dejó un sabor amargo no solo por el resultado en el campo, sino por las quejas de los aficionados en las zonas más exclusivas del inmueble.
Los seguidores que ocuparon las primeras filas, detrás de una de las porterías y a nivel de cancha, pagaron boletos que oscilaron entre 3,500 y 5,000 pesos (y en algunos reportes se mencionan cifras aún más altas, como hasta 18,000 pesos por asientos premium). Sin embargo, su experiencia se vio empañada por una mala visibilidad que ya había generado críticas previas al encuentro.
El detonante de su enojo fue la presencia de Rafael Puente Jr., exentrenador de equipos como Lobos BUAP, Gallos, Atlas y Pumas, quien se encontraba de pie a un costado del campo, obstruyendo parcialmente la vista de los aficionados ubicados justo detrás.
Un grupo de jóvenes aficionados comenzó a corear con insistencia: “¡Que se quite, que se quite, que se quite!”. Los gritos se prolongaron durante varios minutos, convirtiéndose en uno de los momentos virales de la noche en redes sociales. A pesar de las protestas, Puente Jr. no se movió de su posición, lo que intensificó la molestia de los presentes.
Este incidente se suma a las quejas generales por la “nula visibilidad” en las primeras filas del remodelado Estadio Azteca, un recinto que fue renovado con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Propietarios de plateas y aficionados en zonas bajas han denunciado problemas similares, cuestionando la distribución de espacios y la altura de elementos perimetrales tras la remodelación.
El partido, disputado el sábado 28 de marzo de 2026, marcó la reapertura oficial del legendario estadio. Aunque el duelo amistoso generó expectativa (con la notable ausencia de Cristiano Ronaldo en el lado portugués), los problemas logísticos y de experiencia para el público opacaron parte de la fiesta.
Hasta el momento, ni Rafael Puente Jr. ni las autoridades del estadio o de la Federación Mexicana de Fútbol han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente. Mientras tanto, en redes sociales circulan videos del momento, donde se escucha claramente el reclamo de los aficionados, algunos de los cuales ironizaron: “Pagamos para ver la espalda de Rafa Puente”.
El caso pone de manifiesto los retos que enfrenta el Estadio Azteca en su nueva etapa: equilibrar la modernización con la comodidad y visibilidad para todos los asistentes, especialmente aquellos que invierten cantidades significativas en boletos de primer nivel.

