CON UN EFECTO POSITIVO DE CONCIENCIA… ¡LOS SUEÑOS SÍ SE CUMPLEN!!: TOÑO ESQUINCA. 

Por Edmundo Cázarez C.
Fotos: Adrián Ponce.

-Segunda de tres partes-

Con más de 30 años de experiencia frente a los micrófonos, Toño Esquinca es el gran creativo de la radio, no solamente en la maravillosa tierra que lo vio nacer: México, sino en toda Iberoamérica. Su inconfundible tono de voz es una muestra fiel de ese estoicismo que se requiere para caminar hacia adelante. Orgulloso de arribar a sus exitosos 51 años de edad, en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL, el destacado locutor de Alfa Radio 91.3 FM de Grupo Radio Centro y titular del exitoso programa “Toño Esquinca y la Muchedumbre”, que se transmite de lunes a sábado desde las 7 de la mañana a la una de la tarde, manifiesta que gracias al efecto positivo de conciencia es como los sueños sí se cumplen y subraya: “Los éxitos más rotundos acabarán siendo derrotados por el tiempo que se transforma en un potente enemigo del ser humano”

Desde su adolescencia, impulsado por la música en inglés, se fijó como meta llegar a ser un destacado locutor de la radio de nuestro país. Hoy en día, con absoluta sencillez y humildad, después de vencer infinidad de retos y obstáculos, sostiene que no le quedaba de otra que mantenerse vigente, es decir, reinventarse y seguir echándole muchas ganas hasta llegar a saborear las mieles del éxito.

El también autor de los libros “#Efecto Positivo” -un interesante texto enfocado para actualizar, descargar y resetear la vida- Asimismo, el libro “Plan de Vuelo”, que desde que salió a la luz, registró una inusitada demanda con más de 195,000 ejemplares vendidos en todo México y Latinoamérica. Renuente a ser entrevistado, reitera una y otra vez, que no es nadie famoso ni tiene nada interesante que contar, sin embargo, por primera vez, me permite adentrarme en su vida privada, en su historia familiar y etapa infantil. Acepta compartir infinidad de anécdotas que vivió en su etapa de adolescencia, así como en su accidentado, pero interesante transitar dentro de la industria radiofónica de nuestro país.

A lo Mero Macho, platicar con Toño Esquinca se transforma en un verdadero agasajo, además, impresiona por una memoria prodigiosa. Con poco más de tres décadas de sobrada experiencia frente a los micrófonos, es esa voz que acompaña y divierte a millones y millones de radioescuchas por las mañanas, a través de la señal de Alfa 91.3 FM, logrando sensibilizar a diferentes generaciones, con quienes comparte su irrenunciable amor por la música, el conocimiento y el amor por la vida, pero, sobre todo, esas inquebrantables ganas de seguir luchando día a día… ¡y en todos los sentidos!! Al cuestionarle ¿En dónde radica su éxito en la radio? Con absoluto desparpajo sostiene: “El contenido de la radio hablada y la música, se convierten en una combinación perfecta e insustituible que enamora a la gente”
No obstante ser considerado uno de los 300 Líderes Mexicanos, llama mucho la atención la sencillez y humildad con la que se maneja. Amable, atento, educado y respetuoso, prefiere mantenerse confundido entre un centenar de comensales en el interior de una sucursal de prestigiada cadena internacional de cafeterías, tajante, afirma sentirse un tanto raro ser entrevistado, cuando él, desde hace poco más de tres décadas, es quien formula las preguntas desde los micrófonos de la radio.
Con total parsimonia, Toño Esquinca sigue tan campante transitando por la vida y sin perder ni un solo segundo la enorme Fe que Dios le imprimió, sin la cual, no le permitiría seguir avanzando lleno de paz interna, pero, sobre todo, inmerso en un mundo tan complejo y comprometiéndose en no dejarse contagiar por la decepción, sino que puede convertirse en un mensajero de paz y tranquilidad, que en mucho beneficia a millones y millones de radioescuchas que lo siguen diariamente a través de las ondas UHF de la radio.
-Cuándo eras niño, siendo el más pequeño de tu familia ¿te resultaba gratificante sentirte protegido y hasta colmado de mimos por tus hermanos mayores?
-Mis hermanos fueron Elina, la mayor; Jesús, el segundo; Hilda, la tercera; Roberto, el cuarto; Hugo, el quinto, y el sexto uno que se llama Antonio.
-¿A lo Mero Macho, cerraste con broche de oro?
-Ja, ja, ja… A lo Mero Macho no lo sé.
-¿Qué películas te llevaban a ver y a dónde iban?
-¡Uff!!, me acuerdo que me llevaban al cine Intercontinental, si no me equivoco, creo que estaba en la colonia Condesa o en la Roma, por cierto, era un cine enorme. También me llevaban al cine Manacar que estaba en Insurgentes Sur. Al famosísimo Dorado 70, que estaba ubicado en la entonces lujosa Plaza Universidad…
-¿…Qué bonito era el México que ya se nos fue?
-Sí, la verdad es que sí, era un México muy bonito
-¿Cómo era una navidad en tu casa?
-Era la mejor época del año. Me acuerdo que el ambiente empezaba a oler delicioso desde veinte días antes…
-¿Qué es lo que preparaban que olía tan delicioso?
-Mi “Tita”, así le decíamos de cariño a mi abuelita, la mamá de mi mamá, se dedicaba durante todo diciembre a preparar romeritos y ponches de muy diversos sabores. Ni que decir del esmero que depositaba en la preparación de las posadas. Aquel delicioso pavo que devorábamos en la cena del 24 de diciembre…
-El rostro de mi entrevistado denota absoluta emoción, sus ojos brillan intensamente… ¡Eran deliciosos aromas que empezabas a percibirse desde la festividad de la Virgen de Guadalupe, es decir, desde el 10 de diciembre y hasta el 6 de enero, Dia de los Santos Reyes!! Mi casa olía exquisito.
-Los abuelos poseen una magia fuera de serie…
-En mi caso, tuve unos abuelos encantadores.
-¿A qué se dedicaban tus abuelos?
-Mi abuelo Jesús, el esposo de mi “Tita”, fue maestro de Civismo durante muchos años y director de una escuela secundaria, por cierto, tuvo como alumnos a Carlos Salinas de Gortari y Ricardo García Aspe, entre otros altos funcionarios de la presidencia de Salinas de Gortari, en la secundaria número 3 “Héroes de Chapultepec”, era una escuela mucho muy reconocida en aquellos tiempos. Por cierto, mi abuelo también fue editor de varios libros de Civismo, mientras que mi “Tita”, fungía como su ayudante, le echaba la mano a mecanografiar todos sus escritos, en fin.
-¿En algún momento de tu niñez y adolescencia, sentiste atracción por la política, debido a todo lo que veías en casa?
-¡Qué pregunta tan interesante!! Fíjate que mi abuelo -Mi “Tito”-, pertenecía a una corriente política muy establecida…
-¿…Y tu papá?
-Mi papá profesaba otra corriente política totalmente opuesta, hasta discutían en el seno familiar…
-¿Algo similar con lo que pasa con MORENA?
-¡Ándale!!, son disparidades de pensamientos
-¿Con esa hiperactividad que demostraste desde niño, cuál era la caricatura que veías en la tele y te atrapaba?
-¡Uff!!, la Pantera Rosa era una de mis favoritas, así como Bugs Bunny, Porky…
-¿Y el Correcaminos?- Fíjate que tanto el Coyote como el Correcaminos, me caían gordos…
-¿Por qué?
-El mugroso Correcaminos nunca se dejaba atrapar, con todo lo que el Coyote gastaba en tratar de atraparlo, era más fácil que se comprara un pollo rostizado para comer
-¿Los Reyes Magos y Santa Claus cumplían tus exigencia o eran unos verdaderos “manchaditos”?
-Los que eran de verdad “manchados”, fueron los Santos Reyes porque siempre me trajeron pura ropa… ¡jamás un juguete!!, siempre me traían cosas que yo no pedía.
-¿Cuál fue ese juguete que te cansaste de pedir, pero jamás llegó a tus manos?
-¡Uff!!, un chorro de juguetes que nunca me llegaron, debo decirte que a muy temprana edad me di cuenta de la triste realidad que los Reyes Magos eran mis papás. Lo que sí te puedo decir, cuál fue el primer milagro que viví.
-¡…Venga!!
-¡Ahí te va!!, y por qué me clavé tanto en mi devoción con San Antonio. Así de mi infinito es mi amor por Dios…
-¡Ya no la hagas de emoción…!!
-¡Va!!, te acuerdas que antes de iniciar la entrevista te decía que frecuentaba una Iglesia a donde mi papá me llevaba todos los domingos a Misa, pues el párroco era un sacerdote de edad avanzada que se apellidaba Cano. Creo que tenía como ochenta y tantos años de edad, era un hombre sumamente tierno y amable. Ese día en que mi papa estaba rezando por espacio de tres horas, le insistía que era la final de futbol entre Los Pumas y Cruz Azul. Cuando veo pasar por ahí al Padre Cano, voy y le hablo, sorprendiéndome su ternura y amabilidad que me brindó…
-¿Qué hubiera sucedido su te hubieras encontrado a un sacerdote “gruñón”?
-Creo que mi devoción y relación con Dios hubieran sido completamente diferentes. El padre pensaba que lo estaba abordando para que me confesara, cuando en realidad, ni siquiera había hecho mi Primera Comunión…
-¿Pero qué fue lo que le dijiste?
-Qué si le pedía a San Antonio con toda mi fe para que ganara Pumas ¿me lo iba a conceder?
-¿Y qué te contestó?
-Fue algo que surtió algo de “magia” dentro de mi… Me dijo que lo pusiera a prueba con toda mi fe…. “Vamos, inténtalo”, me decía una y otra vez.
-¿Y qué sucedió?
-Pues ganó Pumas 3-1 al Cruz Azul.
-A Lo Mero Macho, ¿sentiste esa conexión divina?
-¡A lo Mero Macho sí!!, le pedí a mi papá que fuéramos de nuevo a la Iglesia con el Padre Cano. Cuando estuve frente al sacerdote me preguntó… ¿Cómo te fue con lo que le pediste a San Antonio…? ¡Ganaron Padre!!, le respondí repetidamente, casi gritando de emoción. Acariciándome suavemente mi cabeza me dijo: “Bueno, ahora, dale gracias a Dios que tu equipo se hizo campeón” De inmediato se me “prendió” el foco y le digo… ¿Oiga padre y si ahora le pido una bicicleta? Con absoluta tranquilidad y una leve sonrisa me responde… “Bueno, pues ya sabes el camino”
-¿Cuánto tiempo duró tu plegaria para conseguir la bicicleta?
-Casi tres semanas o el mes completito. Me acuerdo que cada domingo me iba de rodillas hasta el altar diciendo con toda mi fe… “San Antonio, por favor, tú puedes ayudarme a conseguir la bicicleta que tanto quiero…
-¿Y qué sucedió?
-Resulta que una amiga mucho muy cercana a mi mamá, quien también era maestra en la escuela secundaria, yo no sabía que ella padecía cáncer, de repente, estando ella de visita en mi casa, escuchó a mi hermano Roberto haciéndome “bullyng” porque sabía mi ilusión de tener una bicicleta, al grado que cada vez que tocaban el timbre de mi casa, mi hermano me hacía la broma… “Toño, córrele porque ya llegó tu bicicleta” Pero un día, me dice mi hermano Beto… “Ahora sí, Toño, ya llegó tu bicicleta. Total, salgo corriendo y veo un camión de Liverpool que se estaba estacionando afuera de mi casa y preguntan por el niño Antonio Esquinca
-¿Cuál fue tu reacción?
-¡Uff!!, comencé a gritar y llorar de emoción… ¡Soy yo!!… ¡Soy yo!!, decía una y otra vez. Los señores del camión se me quedaron viendo, me piden que saliera una persona mayor para poder recibir la bicicleta, con todas mis fuerzas comencé a gritar… ¡Beto ven!!, rápidamente sale mi hermano Roberto y le entregan una bicicleta preciosa.
-¿En ese momento qué pasaba por tu mente?
-¡Era un milagro de San Antonio!!, me puse a llorar de emoción y felicidad. Tiempo después, supe que la maestra había fallecido. Mi mamá me confesó que la maestra me quería tanto que le había dicho que iba a enviarme la bicicleta que tanto anhelaba.
-¿Y qué hiciste?
-Le pedí a mi papá que me llevara a la Iglesia para darle gracias a San Antonio por el milagro de enviarme la bicicleta. Debo confesarte que en mi casa estábamos un tanto limitados económicamente.
-¿Una familia de clase media?
-¡En efecto!!, una familia de clase media, aunque no sufríamos de carencias para comer, pero, sí, vivíamos más o menos con limitaciones. Mis padres nos brindaron educación a los seis hijos.
-¿Ya no me dijiste a qué escuelas primaria y secundaria fuiste?
-La primaria la cursé en la escuela Ángel Albino Corso, una escuela de gobierno, allá en la colonia Álamos. Posteriormente, ingresé a la escuela secundaria número 82, que estaba ubicada en la colonia Obrera, y luego, a la Prepa 6.
-¿Para cerrar tu etapa infantil, cómo la calificas?
-Antes de responder, Toño Esquinca no puede ocultar su desbordada emoción al recordar su etapa infantil, cosa que jamás había revelado a nadie, mucho menos en una entrevista de prensa. Una y otra vez se acomoda en la silla en la que se encuentra sentado en la terraza de la cafetería y sin lograr decidirse por una postura más cómoda. Al paso de unos minutos, por fin, exclama: ¡Mucho muy feliz!!, pero también, una niñez un tanto adulta…
-¿Un adulto prematuro?
-¡Sí!!, la verdad es que sí…
-¿Y eso?
-Es que ya había asumido ciertas obligaciones o compromisos. Tenía que estar al pendiente y al cuidado de mi hermano Jesús, que estaba postrado en una silla de ruedas. Tener que ir corriendo a la tienda para comprar latas de atún y cosas por el estilo…
-Asumías responsabilidades de tus papás?
-No es que mis padres se hayan mostrado irresponsables, al contrario, yo entendía a la perfección que tenía que cooperar en el hogar. Mis papás no podían hacer todo, es decir, tenían que trabajar, y al mismo tiempo estar en casa para atender a mi hermano Jesús en su incapacidad motriz. Me percaté de los enormes sacrificios que realizaba mi mamá cuando llegaba a la una y media de la tarde de trabajar de su primer turno como maestra, a la carrera, se ponía hacer de comer para un ejército de seis chamacos, sin embargo, todavía teníamos el descaro de llevar amigos a la casa para que se quedaran a comer con nosotros.
-¿Qué les preparaba de comer?
-Unas enormes cazuelas de arroz y tremendas ollas de frijoles, amén de los extraordinarios guisados a base de carne, pollo y pescado, todos esos manjares elaborados con soberana abundancia infinita y alcanzara para todos.
-¿Cuál era el platillo que provocaba te chuparas los dedos?
-¡Muchos!!, pero había uno en especial que me volvía loco… ¡las albóndigas rellenas de queso y espinacas, así como croquetas de queso y atún!! Mi mamá poseía unas manos mágicas y benditas, con una enorme creatividad para preparar la comida y que rindiera para todos. Compraba 20 latas de atún para unas exquisitas croquetas de atún y queso…
-¿Barriga llena, corazón contento?
-¡Indudablemente!!
-¿Siempre fuiste un estudiante destacado?
-Desde la primaria conté con una beca de aprovechamiento que otorgaba la SEP, por mi buen promedio
-¿Cuánto te daban de beca?
-¡Híjole!!, querido amigo ya no me acuerdo. Pero esa beca me la entregaban cada dos meses. Haciendo un poco de memoria, creo que eran 600 pesos durante los gobiernos de José López Portillo y Miguel de la Madrid
-¿Cómo fue tu estancia en la secundaria?
-Por principio de cuentas, cambiaron en su totalidad mis amigos, es decir, de los que me acompañaron en la primaria, solo uno de ellos había podido ingresar a la secundaria conmigo y continuamos juntos hasta la prepa.
-¿Amigos para siempre?
.¡Uff!!, Edmundo, de esas hermosas etapas de secundaria y prepa, conservo hasta la fecha un par de entrañables amigos.
-¿Qué cosas nuevas descubriste en la secundaria?
-Digamos que me desubicó un poco, dado que en la primaria todo era en un solo salón, debido a ello, me perdía algunas clases y hasta llegaba tarde, me regañaban constantemente porque no lograba agarrar la onde hacia donde tenía que correr de salón en salón.
-No me digas que fue en la secundaria en donde inició tu amor por la música…
-Ja, ja, ja… ¡eres un sicólogo encubierto!! En efeto, estando en la secundaria fue en donde nació mi amor por la música…
-¿Influenciado por The Beatles?
¡No!!, fíjate que no, sino que comencé con un grupo que toda la vida les gustó a mis hermanos, sobre todo, a mi hermano Roberto, aquel que me molestaba tanto con la llegada de mi bicicleta…
-En esos tiempos no existían plataformas como hoy en día…
-En efecto, había pocos lugares en donde se podía consumir videos de música, es decir, si no contabas con una suscripción de Cablevisión, en la tele abierta existía un programa que se transmitía todos los sábados que se llamaba Video Cosmos, pasaba por Canal 9. Un programa sumamente interesante, muy bien hecho sobre la música, lo único malo es que solamente duraba media hora de música.
-¿El programa que producía y conducía el talentoso Jaime Almeida?
-¡Exacto!!, luego, ese mismo programa quedó a cargo de un locutor de W FM, a quien yo escuchaba mucho en mi etapa de adolescente, justo, cuando cursé la secundaria…
-¿Alejandro González Inárritu?
-¡Exacto!!, un genio que tiempo después demostró ser un muy reconocido director de cine y hasta ganador del codiciado OSCAR en Hollywood. González Iñárritu precedió a Martín Hernández y Víctor Manuel Luján, quienes se convirtieron en mis grandes ídolos de la radio cuando estaba cursando la prepa.
-¿Eran tus ejemplos a seguir en la radio?
-¡Claro que sí!!, eran a quienes califico como artífices de revolucionar la radio juvenil en México, enfocándose en la música pop, rock y electrónica de vanguardia.
-¿Te acuerdas de la histórica estación de radio Rock 101?
-¡Claro que sí!!, con Luis Gerardo Salas, era la música que yo consumía.
-¿Qué fue lo que detonó tu acendrado amor por la música?
-Por culpa de un video que transmitieron un sábado en el programa Video Cosmos de Canal 9. Estaba en casa solamente con mi hermano Roberto y me grita… ¡Chino, ven!!
-¿Por qué “chino”?
-Así me decían desde chiquito, porque argumentaban que mis ojos eran mucho muy rasgados, así como de los chinos, además, estaba mucho muy “gordito”. Roberto, mi hermano gritaba una y otra vez: “Pinche Chino, ven…” ¡Baja rápido porque te va a encantar este video!!
-¿Qué video era?
-Un video del grupo musical “Génesis”, que ha sido y será para siempre mi adoración
-¿A lo Mero Macho te gustó tanto ese video?
-A lo Mero Macho es que sí, me volví loco por completo.
-¿Qué tenía de especial ese video?
-Era verlos actuar en “vivo” en un concierto -Con la voz entrecortada por la emoción, -acota- “Mira se me pone la piel “chinita” acordarme de ese memorable momento para mi” No sabes como te agradezco que en esta muy agradable conversación me lleves de la mano y recuperar esa formidable etapa de mi vida” ¡Eres un chingón haciendo entrevistas!!
-El agradecido soy yo por abrir tu conciencia en esta entrevista, pero sígueme contando…
-A partir de ahí, todos los días escuchaba y me ponía a ver el video. Por cierto, mi hermano Hugo se enojaba conmigo porque ya había rayado el acetato -el disco LP-, de tanto poner y poner la misma melodía. Te aseguro que si en esa época hubiera existido el Spotify, mi playlist, hubiera sido la sensación de mis hermanos. Me la pasaba repitiendo y repitiendo las veces que fueran esa hermosa melodía.
-¿Te habías convertido en la “pesadilla” de tus hermanos?
-¡Indiscutiblemente!!, todos los discos del fabuloso grupo Génesis estaban completamente rayados por mi terquedad. No había disco del grupo Génesis que mis hermanos compraban, que no estuviera rayado por Toño, además, yo no ganaba dinero porque era menor de edad y no trabajaba. Era parte de los pequeños gustos que se daban de mis hermanos.
-¿Te pegaban?
-¡No!!, solamente se re quete enojaban conmigo porque rayaba sus discos…
-¿No lo niegues, te daban tus sapes?
-¡No!!, jamás me golpearon, pero si, me gritaban cañón… ¡Ya te dijimos que grabes un pinche casete y deja en paz nuestros discos!!
-¿Obedeciste lo que te decían tus hermanos mayores?
-¡Obvio!!, aprendí a la perfección cómo grabar en aquellos históricos cassetes para no volver a dañar los discos de mis hermanos.
-¿Aparte de W Radio, qué otras estaciones te atrapaban?
-Bueno, W FM, era la catedral de la radio para mí, pero también, escuchaba “La Pantera”, Radio Capital y Radio Éxitos, esencialmente, eran las únicas estaciones de radio que transmitían música en inglés, era como mi primer grupo de radio musical favorita en inglés.
-¿Así fue como aprendiste una correcta pronunciación del idioma inglés?
-Ja, ja, ja… ¡Mi sicólogo encubierto!! Déjame decirte que el inglés que mastico hasta la fecha, lo aprendí gracias a las rolas del grupo Génesis
-¿Cómo le hacías cuando no entendías el significado de alguna palabra de las canciones en inglés?
-Me ponía en friega a buscarla en el diccionario, luego, veía la letra que venía impresa en la contraportada del disco… ¡Así fue como aprendí inglés!! Al escuchar la música me era mucho más fácil entenderla a la perfección porque ligaba las palabras con la música.
-¿A lo Mero Macho, el grupo Génesis marcó tu vida para siempre?
-A lo Mero Macho sí. El grupo musical Génesis marcó mi vida para siempre, fue un factor super importante para que decidiera escoger la música como modo de vida.
-¿En la secundaria surgió el alumno rebelde?
-Ja, ja, ja… Qué te digo… Nunca he sido bueno para las matemáticas, sin embargo, fue precisamente en secundaria donde conocí y aprendí del mejor maestro de matemáticas que pude haber tenido.
-¿Física y Química fueron tu dolor de cabeza?
-¡Al contrario!! Fíjate que Física me fascinaba, aunque no me lo creas, era un hacha para la Física por todo lo que había aprendido con mi hermano Jesús, a quien acompañaba al Instituto Politécnico Nacional en sus clases de Ingeniería Mecánica, así es que, cuando iba a mis clases en secundaria, estaba como “navajita”
-¿Qué querías ser de grande?
-Mi sueño era llegar a ser un brillante ingeniero Químico…
-Dice el dicho que… “De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco…”
-Ja, ja, ja… Dame chance de explicarte por qué quería ser químico. Resulta que, en una navidad, Santa Claus, me trajo un fabuloso regalo: “Mi Alegría de Química”. No sabes, me ponía hacer infinidad de mezclas raras y hasta lograba cristalizaciones de muy diversas substancias, materiales con reacciones de explosiones…. ¡Uta, me encantaba todo eso!!
-¿Te sentías un nuevo Ciro Peraloca?
-Sí, la verdad es que sí, a mis doce años, me veía como un muy destacado Ingeniero Químico a nivel mundial…
-¿…Y después?
-No sé, si afortunada o desafortunadamente ya no pude seguir con ese sueño, porque me empezaron a llamarme muchísimo la atención las artes gráficas y la música…
-¿Las niñas te traían todo loquito?
-¡Uff!!, déjame decirte que desde primero de secundaria, la primera mujer a la que besé frenéticamente, se llamaba Carolina…
-¿Era perder la inocencia?
-¡Era la primera vez que besaba en la boca a alguien!!…
-¡Te sentías como si ingresaras al paraíso celestial?
-¡Puff!!… ¡No hombre!!, para mí, era un orgasmo completo y una sensación de éxtasis. Algo completamente increíble y de otro mundo. ¡Era la primera niña a la que besaba en mi vida!!
-¿Quedaste completamente “mojado”?
-Ja, ja, ja, la verdad es que sí… ¡pero muy cañón!!
-¿Y en segundo de secundaria?
-¡Uff!!, ahí, tuve una buena cantidad de novias. La primera de ellas se llamaba “Cecy”, luego llegó Irma, después, llegó otra Carolina…
-¿Eras muy “perro” con las chicas?
-No, fíjate que no, al contrario, eran ellas quienes se me acercaban, me transmitían enorme confianza y seguridad…
-Y no te quedaba de otra que dejarte querer…
-¡Así fue!!, para que te digo que no. Me encantaba sentirme querido y apapachado. Tanto fue así, que me encantaba la secundaria al grado que me hubiera gustado permanecer… ¡diez años mínimo!! Tú lo dijiste a la perfección, mi querido sicólogo encubierto. No me quedaba de otra que dejarme querer y apapachar. Pero no todo fue miel sobre hojuelas porque me terminaban más rápido que unas palomitas de microondas, me ponía a llorar y sufría un chorro.
-¿Las aburrías?
-Ja, ja, ja… ¡Era un adolescente y sin nada de sexo!! Siempre fui muy respetuoso y decente con ellas, la verdad, creo que estaban mucho más “maduras” que yo. A lo mejor, yo era muy güey.
-¿Abusado en la escuela pero un auténtico “teto” para el amor?
-¡No lo sé!!, debo admitir que en ese aspecto era mucho muy inmaduro.
-¿Un puberto que se hacía justicia por propia mano?
-Hasta en eso era un “teto”, era demasiado güey y recurría a “doña manuela”
-¿Eras un verdadero Romeo en busca de tu Julieta?
-¡Qué bonita pregunta!! Me enamoraba inmediatamente de cada una de ellas, pero sufría terriblemente…
-¿…Y eso…?
-¡Uff!!, lloraba a caudales como no tienes idea, sobre todo, cuando me mandaban mucho al carajo
-¿Plasmabas tus desventuras en tu diario personal?
-Escribía mis cartas de amor, las adornaba con corazoncitos, muñequitos y hasta una foto de mi grupo musical favorito… ¡Génesis!!
-¿Un auténtico amante a la antigua?
-Yo creo que sí, para que te digo que no. Tenía montones y montones de cartas de amor…
-Todo es pasajero en la vida…
-¡Exacto!!, recuerdo que cuando fui creciendo comencé a tener un contacto más estrecho con las mujeres, pero era… ¡gracias a la música!!
-¿Cómo desfogabas esa energía propia de un puberto?
-Pues Como cualquier ser humano, me satisfacía yo mismo en la intimidad…
-¿En quién te inspirabas?
-Creo que le dedique varias de ellas a Madonna, se las dedicaba con toda mi pasión… ¡por supuesto!!
-¿Cómo logras arribar a tu primera experiencia sexual?
-Fíjate que me tardé mucho… ¡pero muchísimo!!, si no me equivoco, fue hasta los 19 años. Así fue como supe lo que era estar con una mujer en la intimidad…
-Ja, ja, ja… ¿Un burrito en primavera dentro del corral?
-La verdad es que si, me sentía completamente desesperado, pero lo que se llama desesperado. Curiosamente, en México se llevaba a cabo el Mundial de Futbol 86 y Toño Esquinca era un puberto y todo “teto”
-No me cambies el tema…
-Dñejame contarte que tenía 12 años de edad, cuando unos amigos, mucho más grandes de edad que yo, me llevaron con unas “muchachonas” o “chicas malas de la Merced”
-¿Te hiciste “pipí” del miedo estando a solas frente a ellas en el cuarto?
-¡Era un mocoso!!, apenas iba a cumplir 13 años de edad, les dije que me daba miedo y se atacaron de risa… Tiempo después, me daba de topes en la pared, me dije por dentro ¡Qué güey eres!! Total, les hubiera dicho que sí… ja, ja, ja.
-Bueno, en la vida, uno aprende de todo…
-Estoy totalmente de acuerdo contigo, mira, gracias a Dios. Como te decía, no fue por ahí, como pude debutar y experimentar mi sexualidad…
-¿Pensabas que te ibas a quedar de monje?
-Ja, ja, ja, fue hasta que cumplí los 19 años de edad cuando me enamoré perdidamente de una mujer… y no precisamente de la vida “galante”
-¿Te traía arrastrando la cobija y cacheteando le banqueta?
-¡Ándale!!, lo que se llama destilando amor por todos lados, estando en prepa, supe lo que era estar super enamorado.
-¿Por fin, habías podido dar el brinco de niño a joven?
-¡Sí!!, además, ya estaba en prepa. Tanto para ella y para mí… ¡era nuestra primera vez!!
-¿A lo Mero Macho, fue algo mágico?
-¡Uta!!… ¡algo super increíble!! Me enamoró peor que Romeo y Julieta, pero lo más triste fue que después de esa mega experiencia… ¡perdí el rastro de ella!!
-¿Fue una noche de debut y despedida?
-Digamos que sí. Ella se fue a estudiar leyes y nos dejamos de ver.
-¿De dolor, te refugiaste en el alcohol o en los cigarrillos?
-¡No!! ninguna de las dos cosas. Me gustaba mucho practicar básquetbol, pero como era fanático del equipo de futbol Pumas de la UNAM, aunque lo practicaba muy poco, pero el básquetbol me llenaba más porque lo consideraba un deporte más completo de educación física que el futbol
-¿Me imagino que terminaste la secundaria con un buen promedio…
-Pues no te creas eh…
-¿Reprobaste materias secundaria?
-Sí, la verdad es que sí, porque me gustaba mucho el desmadre
-¿Cuántas veces te fuiste de “pinta” y a dónde?
-¡Uff!!, en la secundaria muchas veces, me iba al Bosque de Chapultepec. Ahora que me acuerdo, se veía cagadísimo porque éramos muchos chavitos con uniformes de diferentes escuelas, yéndose de “pinta” al Lago de Chapultepec, a los juegos mecánicos, como la tradicional Montaña Rusa que luego desapareció.
-¿Alguna anécdota que te haya pasado ahí?
-Fíjate que tenía un amigo que era mucho muy hábil… -haciendo una pequeña pausa, en voz baja dice- “Ojalá que le esté yendo muy bien en la vida a mi querido amigo Alejandro Castilla, pero también, viene a mi mente Mauricio Tapia, otro extraordinario y leal amigo.
-Al mostrarle una foto del recuerdo, en donde entrevisté a Hugo Sánchez, la emoción lo embarga y exclama con alegría:
-¡Uta!!, yo era el máximo fan de este cabrón, pero lo que se dice el mayor fan, y mira, lo que son las cosas. Apenas hace como cinco años que tuve la oportunidad de conocer en persona a Hugo Sánchez…
-Ya termina de contarme tu etapa de adolescente para entrar de lleno a tu brillante trayectoria en la locución…
-¡Va!!, sin lugar dudas, mi etapa de estudiante fue maravillosa, me permitió infinidad de veces irme de “pinta”…
-¿Cómo le hacías o en dónde dejabas tu uniforme de la escuela?
-Me cambiaba en el interior de los vagones del Metro. Déjame contarte que en aquel entonces, apenas estaban construyendo la estación Chabacano en su intersección con la línea 9, había muchos recovecos que habían dejado los albañiles para guardar su ropa y herramientas. Pues ahí nos metíamos con el uniforme y ya salíamos vestidos con ropa normal que traíamos en nuestros pequeños portafolios, por cierto, en aquella época todavía no estaban tan de moda las mochilas, sacábamos la ropa de civil que traíamos escondida entre libros y libretas, nos íbamos en chinga a Chapultepec, en donde pasábamos todo el día, hasta la hora de salida de la escuela para irnos a casa.
-Continuará-

Con más de 30 años de experiencia frente a los micrófonos, Toño Esquinca es el gran creativo de la radio, no solamente en la maravillosa tierra que lo vio nacer: México, sino en toda Iberoamérica. Su inconfundible tono de voz es una muestra fiel de ese estoicismo que se requiere para caminar hacia adelante. Orgulloso de arribar a sus exitosos 51 años de edad, en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL, el destacado locutor de Alfa Radio 91.3 FM de Grupo Radio Centro y titular del exitoso programa “Toño Esquinca y la Muchedumbre”, que se transmite de lunes a sábado desde las 7 de la mañana a la una de la tarde, manifiesta que gracias al efecto positivo de conciencia es como los sueños sí se cumplen y subraya: “Los éxitos más rotundos acabarán siendo derrotados por el tiempo que se transforma en un potente enemigo del ser humano”

Desde su adolescencia, impulsado por la música en inglés, se fijó como meta llegar a ser un destacado locutor de la radio de nuestro país. Hoy en día, con absoluta sencillez y humildad, después de vencer infinidad de retos y obstáculos, sostiene que no le quedaba de otra que mantenerse vigente, es decir, reinventarse y seguir echándole muchas ganas hasta llegar a saborear las mieles del éxito.

El también autor de los libros “#Efecto Positivo” -un interesante texto enfocado para actualizar, descargar y resetear la vida- Asimismo, el libro “Plan de Vuelo”, que desde que salió a la luz, registró una inusitada demanda con más de 195,000 ejemplares vendidos en todo México y Latinoamérica. Renuente a ser entrevistado, reitera una y otra vez, que no es nadie famoso ni tiene nada interesante que contar, sin embargo, por primera vez, me permite adentrarme en su vida privada, en su historia familiar y etapa infantil. Acepta compartir infinidad de anécdotas que vivió en su etapa de adolescencia, así como en su accidentado, pero interesante transitar dentro de la industria radiofónica de nuestro país.

A lo Mero Macho, platicar con Toño Esquinca se transforma en un verdadero agasajo, además, impresiona por una memoria prodigiosa. Con poco más de tres décadas de sobrada experiencia frente a los micrófonos, es esa voz que acompaña y divierte a millones y millones de radioescuchas por las mañanas, a través de la señal de Alfa 91.3 FM, logrando sensibilizar a diferentes generaciones, con quienes comparte su irrenunciable amor por la música, el conocimiento y el amor por la vida, pero, sobre todo, esas inquebrantables ganas de seguir luchando día a día… ¡y en todos los sentidos!! Al cuestionarle ¿En dónde radica su éxito en la radio? Con absoluto desparpajo sostiene: “El contenido de la radio hablada y la música, se convierten en una combinación perfecta e insustituible que enamora a la gente”
No obstante ser considerado uno de los 300 Líderes Mexicanos, llama mucho la atención la sencillez y humildad con la que se maneja. Amable, atento, educado y respetuoso, prefiere mantenerse confundido entre un centenar de comensales en el interior de una sucursal de prestigiada cadena internacional de cafeterías, tajante, afirma sentirse un tanto raro ser entrevistado, cuando él, desde hace poco más de tres décadas, es quien formula las preguntas desde los micrófonos de la radio.
Con total parsimonia, Toño Esquinca sigue tan campante transitando por la vida y sin perder ni un solo segundo la enorme Fe que Dios le imprimió, sin la cual, no le permitiría seguir avanzando lleno de paz interna, pero, sobre todo, inmerso en un mundo tan complejo y comprometiéndose en no dejarse contagiar por la decepción, sino que puede convertirse en un mensajero de paz y tranquilidad, que en mucho beneficia a millones y millones de radioescuchas que lo siguen diariamente a través de las ondas UHF de la radio.
-Cuándo eras niño, siendo el más pequeño de tu familia ¿te resultaba gratificante sentirte protegido y hasta colmado de mimos por tus hermanos mayores?
-Mis hermanos fueron Elina, la mayor; Jesús, el segundo; Hilda, la tercera; Roberto, el cuarto; Hugo, el quinto, y el sexto uno que se llama Antonio.
-¿A lo Mero Macho, cerraste con broche de oro?
-Ja, ja, ja… A lo Mero Macho no lo sé.
-¿Qué películas te llevaban a ver y a dónde iban?
-¡Uff!!, me acuerdo que me llevaban al cine Intercontinental, si no me equivoco, creo que estaba en la colonia Condesa o en la Roma, por cierto, era un cine enorme. También me llevaban al cine Manacar que estaba en Insurgentes Sur. Al famosísimo Dorado 70, que estaba ubicado en la entonces lujosa Plaza Universidad…
-¿…Qué bonito era el México que ya se nos fue?
-Sí, la verdad es que sí, era un México muy bonito
-¿Cómo era una navidad en tu casa?
-Era la mejor época del año. Me acuerdo que el ambiente empezaba a oler delicioso desde veinte días antes…
-¿Qué es lo que preparaban que olía tan delicioso?
-Mi “Tita”, así le decíamos de cariño a mi abuelita, la mamá de mi mamá, se dedicaba durante todo diciembre a preparar romeritos y ponches de muy diversos sabores. Ni que decir del esmero que depositaba en la preparación de las posadas. Aquel delicioso pavo que devorábamos en la cena del 24 de diciembre…
-El rostro de mi entrevistado denota absoluta emoción, sus ojos brillan intensamente… ¡Eran deliciosos aromas que empezabas a percibirse desde la festividad de la Virgen de Guadalupe, es decir, desde el 10 de diciembre y hasta el 6 de enero, Dia de los Santos Reyes!! Mi casa olía exquisito.
-Los abuelos poseen una magia fuera de serie…
-En mi caso, tuve unos abuelos encantadores.
-¿A qué se dedicaban tus abuelos?
-Mi abuelo Jesús, el esposo de mi “Tita”, fue maestro de Civismo durante muchos años y director de una escuela secundaria, por cierto, tuvo como alumnos a Carlos Salinas de Gortari y Ricardo García Aspe, entre otros altos funcionarios de la presidencia de Salinas de Gortari, en la secundaria número 3 “Héroes de Chapultepec”, era una escuela mucho muy reconocida en aquellos tiempos. Por cierto, mi abuelo también fue editor de varios libros de Civismo, mientras que mi “Tita”, fungía como su ayudante, le echaba la mano a mecanografiar todos sus escritos, en fin.
-¿En algún momento de tu niñez y adolescencia, sentiste atracción por la política, debido a todo lo que veías en casa?
-¡Qué pregunta tan interesante!! Fíjate que mi abuelo -Mi “Tito”-, pertenecía a una corriente política muy establecida…
-¿…Y tu papá?
-Mi papá profesaba otra corriente política totalmente opuesta, hasta discutían en el seno familiar…
-¿Algo similar con lo que pasa con MORENA?
-¡Ándale!!, son disparidades de pensamientos
-¿Con esa hiperactividad que demostraste desde niño, cuál era la caricatura que veías en la tele y te atrapaba?
-¡Uff!!, la Pantera Rosa era una de mis favoritas, así como Bugs Bunny, Porky…
-¿Y el Correcaminos?- Fíjate que tanto el Coyote como el Correcaminos, me caían gordos…
-¿Por qué?
-El mugroso Correcaminos nunca se dejaba atrapar, con todo lo que el Coyote gastaba en tratar de atraparlo, era más fácil que se comprara un pollo rostizado para comer
-¿Los Reyes Magos y Santa Claus cumplían tus exigencia o eran unos verdaderos “manchaditos”?
-Los que eran de verdad “manchados”, fueron los Santos Reyes porque siempre me trajeron pura ropa… ¡jamás un juguete!!, siempre me traían cosas que yo no pedía.
-¿Cuál fue ese juguete que te cansaste de pedir, pero jamás llegó a tus manos?
-¡Uff!!, un chorro de juguetes que nunca me llegaron, debo decirte que a muy temprana edad me di cuenta de la triste realidad que los Reyes Magos eran mis papás. Lo que sí te puedo decir, cuál fue el primer milagro que viví.
-¡…Venga!!
-¡Ahí te va!!, y por qué me clavé tanto en mi devoción con San Antonio. Así de mi infinito es mi amor por Dios…
-¡Ya no la hagas de emoción…!!
-¡Va!!, te acuerdas que antes de iniciar la entrevista te decía que frecuentaba una Iglesia a donde mi papá me llevaba todos los domingos a Misa, pues el párroco era un sacerdote de edad avanzada que se apellidaba Cano. Creo que tenía como ochenta y tantos años de edad, era un hombre sumamente tierno y amable. Ese día en que mi papa estaba rezando por espacio de tres horas, le insistía que era la final de futbol entre Los Pumas y Cruz Azul. Cuando veo pasar por ahí al Padre Cano, voy y le hablo, sorprendiéndome su ternura y amabilidad que me brindó…
-¿Qué hubiera sucedido su te hubieras encontrado a un sacerdote “gruñón”?
-Creo que mi devoción y relación con Dios hubieran sido completamente diferentes. El padre pensaba que lo estaba abordando para que me confesara, cuando en realidad, ni siquiera había hecho mi Primera Comunión…
-¿Pero qué fue lo que le dijiste?
-Qué si le pedía a San Antonio con toda mi fe para que ganara Pumas ¿me lo iba a conceder?
-¿Y qué te contestó?
-Fue algo que surtió algo de “magia” dentro de mi… Me dijo que lo pusiera a prueba con toda mi fe…. “Vamos, inténtalo”, me decía una y otra vez.
-¿Y qué sucedió?
-Pues ganó Pumas 3-1 al Cruz Azul.
-A Lo Mero Macho, ¿sentiste esa conexión divina?
-¡A lo Mero Macho sí!!, le pedí a mi papá que fuéramos de nuevo a la Iglesia con el Padre Cano. Cuando estuve frente al sacerdote me preguntó… ¿Cómo te fue con lo que le pediste a San Antonio…? ¡Ganaron Padre!!, le respondí repetidamente, casi gritando de emoción. Acariciándome suavemente mi cabeza me dijo: “Bueno, ahora, dale gracias a Dios que tu equipo se hizo campeón” De inmediato se me “prendió” el foco y le digo… ¿Oiga padre y si ahora le pido una bicicleta? Con absoluta tranquilidad y una leve sonrisa me responde… “Bueno, pues ya sabes el camino”
-¿Cuánto tiempo duró tu plegaria para conseguir la bicicleta?
-Casi tres semanas o el mes completito. Me acuerdo que cada domingo me iba de rodillas hasta el altar diciendo con toda mi fe… “San Antonio, por favor, tú puedes ayudarme a conseguir la bicicleta que tanto quiero…
-¿Y qué sucedió?
-Resulta que una amiga mucho muy cercana a mi mamá, quien también era maestra en la escuela secundaria, yo no sabía que ella padecía cáncer, de repente, estando ella de visita en mi casa, escuchó a mi hermano Roberto haciéndome “bullyng” porque sabía mi ilusión de tener una bicicleta, al grado que cada vez que tocaban el timbre de mi casa, mi hermano me hacía la broma… “Toño, córrele porque ya llegó tu bicicleta” Pero un día, me dice mi hermano Beto… “Ahora sí, Toño, ya llegó tu bicicleta. Total, salgo corriendo y veo un camión de Liverpool que se estaba estacionando afuera de mi casa y preguntan por el niño Antonio Esquinca
-¿Cuál fue tu reacción?
-¡Uff!!, comencé a gritar y llorar de emoción… ¡Soy yo!!… ¡Soy yo!!, decía una y otra vez. Los señores del camión se me quedaron viendo, me piden que saliera una persona mayor para poder recibir la bicicleta, con todas mis fuerzas comencé a gritar… ¡Beto ven!!, rápidamente sale mi hermano Roberto y le entregan una bicicleta preciosa.
-¿En ese momento qué pasaba por tu mente?
-¡Era un milagro de San Antonio!!, me puse a llorar de emoción y felicidad. Tiempo después, supe que la maestra había fallecido. Mi mamá me confesó que la maestra me quería tanto que le había dicho que iba a enviarme la bicicleta que tanto anhelaba.
-¿Y qué hiciste?
-Le pedí a mi papá que me llevara a la Iglesia para darle gracias a San Antonio por el milagro de enviarme la bicicleta. Debo confesarte que en mi casa estábamos un tanto limitados económicamente.
-¿Una familia de clase media?
-¡En efecto!!, una familia de clase media, aunque no sufríamos de carencias para comer, pero, sí, vivíamos más o menos con limitaciones. Mis padres nos brindaron educación a los seis hijos.
-¿Ya no me dijiste a qué escuelas primaria y secundaria fuiste?
-La primaria la cursé en la escuela Ángel Albino Corso, una escuela de gobierno, allá en la colonia Álamos. Posteriormente, ingresé a la escuela secundaria número 82, que estaba ubicada en la colonia Obrera, y luego, a la Prepa 6.
-¿Para cerrar tu etapa infantil, cómo la calificas?
-Antes de responder, Toño Esquinca no puede ocultar su desbordada emoción al recordar su etapa infantil, cosa que jamás había revelado a nadie, mucho menos en una entrevista de prensa. Una y otra vez se acomoda en la silla en la que se encuentra sentado en la terraza de la cafetería y sin lograr decidirse por una postura más cómoda. Al paso de unos minutos, por fin, exclama: ¡Mucho muy feliz!!, pero también, una niñez un tanto adulta…
-¿Un adulto prematuro?
-¡Sí!!, la verdad es que sí…
-¿Y eso?
-Es que ya había asumido ciertas obligaciones o compromisos. Tenía que estar al pendiente y al cuidado de mi hermano Jesús, que estaba postrado en una silla de ruedas. Tener que ir corriendo a la tienda para comprar latas de atún y cosas por el estilo…
-Asumías responsabilidades de tus papás?
-No es que mis padres se hayan mostrado irresponsables, al contrario, yo entendía a la perfección que tenía que cooperar en el hogar. Mis papás no podían hacer todo, es decir, tenían que trabajar, y al mismo tiempo estar en casa para atender a mi hermano Jesús en su incapacidad motriz. Me percaté de los enormes sacrificios que realizaba mi mamá cuando llegaba a la una y media de la tarde de trabajar de su primer turno como maestra, a la carrera, se ponía hacer de comer para un ejército de seis chamacos, sin embargo, todavía teníamos el descaro de llevar amigos a la casa para que se quedaran a comer con nosotros.
-¿Qué les preparaba de comer?
-Unas enormes cazuelas de arroz y tremendas ollas de frijoles, amén de los extraordinarios guisados a base de carne, pollo y pescado, todos esos manjares elaborados con soberana abundancia infinita y alcanzara para todos.
-¿Cuál era el platillo que provocaba te chuparas los dedos?
-¡Muchos!!, pero había uno en especial que me volvía loco… ¡las albóndigas rellenas de queso y espinacas, así como croquetas de queso y atún!! Mi mamá poseía unas manos mágicas y benditas, con una enorme creatividad para preparar la comida y que rindiera para todos. Compraba 20 latas de atún para unas exquisitas croquetas de atún y queso…
-¿Barriga llena, corazón contento?
-¡Indudablemente!!
-¿Siempre fuiste un estudiante destacado?
-Desde la primaria conté con una beca de aprovechamiento que otorgaba la SEP, por mi buen promedio
-¿Cuánto te daban de beca?
-¡Híjole!!, querido amigo ya no me acuerdo. Pero esa beca me la entregaban cada dos meses. Haciendo un poco de memoria, creo que eran 600 pesos durante los gobiernos de José López Portillo y Miguel de la Madrid
-¿Cómo fue tu estancia en la secundaria?
-Por principio de cuentas, cambiaron en su totalidad mis amigos, es decir, de los que me acompañaron en la primaria, solo uno de ellos había podido ingresar a la secundaria conmigo y continuamos juntos hasta la prepa.
-¿Amigos para siempre?
.¡Uff!!, Edmundo, de esas hermosas etapas de secundaria y prepa, conservo hasta la fecha un par de entrañables amigos.
-¿Qué cosas nuevas descubriste en la secundaria?
-Digamos que me desubicó un poco, dado que en la primaria todo era en un solo salón, debido a ello, me perdía algunas clases y hasta llegaba tarde, me regañaban constantemente porque no lograba agarrar la onde hacia donde tenía que correr de salón en salón.
-No me digas que fue en la secundaria en donde inició tu amor por la música…
-Ja, ja, ja… ¡eres un sicólogo encubierto!! En efeto, estando en la secundaria fue en donde nació mi amor por la música…
-¿Influenciado por The Beatles?
¡No!!, fíjate que no, sino que comencé con un grupo que toda la vida les gustó a mis hermanos, sobre todo, a mi hermano Roberto, aquel que me molestaba tanto con la llegada de mi bicicleta…
-En esos tiempos no existían plataformas como hoy en día…
-En efecto, había pocos lugares en donde se podía consumir videos de música, es decir, si no contabas con una suscripción de Cablevisión, en la tele abierta existía un programa que se transmitía todos los sábados que se llamaba Video Cosmos, pasaba por Canal 9. Un programa sumamente interesante, muy bien hecho sobre la música, lo único malo es que solamente duraba media hora de música.
-¿El programa que producía y conducía el talentoso Jaime Almeida?
-¡Exacto!!, luego, ese mismo programa quedó a cargo de un locutor de W FM, a quien yo escuchaba mucho en mi etapa de adolescente, justo, cuando cursé la secundaria…
-¿Alejandro González Inárritu?
-¡Exacto!!, un genio que tiempo después demostró ser un muy reconocido director de cine y hasta ganador del codiciado OSCAR en Hollywood. González Iñárritu precedió a Martín Hernández y Víctor Manuel Luján, quienes se convirtieron en mis grandes ídolos de la radio cuando estaba cursando la prepa.
-¿Eran tus ejemplos a seguir en la radio?
-¡Claro que sí!!, eran a quienes califico como artífices de revolucionar la radio juvenil en México, enfocándose en la música pop, rock y electrónica de vanguardia.
-¿Te acuerdas de la histórica estación de radio Rock 101?
-¡Claro que sí!!, con Luis Gerardo Salas, era la música que yo consumía.
-¿Qué fue lo que detonó tu acendrado amor por la música?
-Por culpa de un video que transmitieron un sábado en el programa Video Cosmos de Canal 9. Estaba en casa solamente con mi hermano Roberto y me grita… ¡Chino, ven!!
-¿Por qué “chino”?
-Así me decían desde chiquito, porque argumentaban que mis ojos eran mucho muy rasgados, así como de los chinos, además, estaba mucho muy “gordito”. Roberto, mi hermano gritaba una y otra vez: “Pinche Chino, ven…” ¡Baja rápido porque te va a encantar este video!!
-¿Qué video era?
-Un video del grupo musical “Génesis”, que ha sido y será para siempre mi adoración
-¿A lo Mero Macho te gustó tanto ese video?
-A lo Mero Macho es que sí, me volví loco por completo.
-¿Qué tenía de especial ese video?
-Era verlos actuar en “vivo” en un concierto -Con la voz entrecortada por la emoción, -acota- “Mira se me pone la piel “chinita” acordarme de ese memorable momento para mi” No sabes como te agradezco que en esta muy agradable conversación me lleves de la mano y recuperar esa formidable etapa de mi vida” ¡Eres un chingón haciendo entrevistas!!
-El agradecido soy yo por abrir tu conciencia en esta entrevista, pero sígueme contando…
-A partir de ahí, todos los días escuchaba y me ponía a ver el video. Por cierto, mi hermano Hugo se enojaba conmigo porque ya había rayado el acetato -el disco LP-, de tanto poner y poner la misma melodía. Te aseguro que si en esa época hubiera existido el Spotify, mi playlist, hubiera sido la sensación de mis hermanos. Me la pasaba repitiendo y repitiendo las veces que fueran esa hermosa melodía.
-¿Te habías convertido en la “pesadilla” de tus hermanos?
-¡Indiscutiblemente!!, todos los discos del fabuloso grupo Génesis estaban completamente rayados por mi terquedad. No había disco del grupo Génesis que mis hermanos compraban, que no estuviera rayado por Toño, además, yo no ganaba dinero porque era menor de edad y no trabajaba. Era parte de los pequeños gustos que se daban de mis hermanos.
-¿Te pegaban?
-¡No!!, solamente se re quete enojaban conmigo porque rayaba sus discos…
-¿No lo niegues, te daban tus sapes?
-¡No!!, jamás me golpearon, pero si, me gritaban cañón… ¡Ya te dijimos que grabes un pinche casete y deja en paz nuestros discos!!
-¿Obedeciste lo que te decían tus hermanos mayores?
-¡Obvio!!, aprendí a la perfección cómo grabar en aquellos históricos cassetes para no volver a dañar los discos de mis hermanos.
-¿Aparte de W Radio, qué otras estaciones te atrapaban?
-Bueno, W FM, era la catedral de la radio para mí, pero también, escuchaba “La Pantera”, Radio Capital y Radio Éxitos, esencialmente, eran las únicas estaciones de radio que transmitían música en inglés, era como mi primer grupo de radio musical favorita en inglés.
-¿Así fue como aprendiste una correcta pronunciación del idioma inglés?
-Ja, ja, ja… ¡Mi sicólogo encubierto!! Déjame decirte que el inglés que mastico hasta la fecha, lo aprendí gracias a las rolas del grupo Génesis
-¿Cómo le hacías cuando no entendías el significado de alguna palabra de las canciones en inglés?
-Me ponía en friega a buscarla en el diccionario, luego, veía la letra que venía impresa en la contraportada del disco… ¡Así fue como aprendí inglés!! Al escuchar la música me era mucho más fácil entenderla a la perfección porque ligaba las palabras con la música.
-¿A lo Mero Macho, el grupo Génesis marcó tu vida para siempre?
-A lo Mero Macho sí. El grupo musical Génesis marcó mi vida para siempre, fue un factor super importante para que decidiera escoger la música como modo de vida.
-¿En la secundaria surgió el alumno rebelde?
-Ja, ja, ja… Qué te digo… Nunca he sido bueno para las matemáticas, sin embargo, fue precisamente en secundaria donde conocí y aprendí del mejor maestro de matemáticas que pude haber tenido.
-¿Física y Química fueron tu dolor de cabeza?
-¡Al contrario!! Fíjate que Física me fascinaba, aunque no me lo creas, era un hacha para la Física por todo lo que había aprendido con mi hermano Jesús, a quien acompañaba al Instituto Politécnico Nacional en sus clases de Ingeniería Mecánica, así es que, cuando iba a mis clases en secundaria, estaba como “navajita”
-¿Qué querías ser de grande?
-Mi sueño era llegar a ser un brillante ingeniero Químico…
-Dice el dicho que… “De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco…”
-Ja, ja, ja… Dame chance de explicarte por qué quería ser químico. Resulta que, en una navidad, Santa Claus, me trajo un fabuloso regalo: “Mi Alegría de Química”. No sabes, me ponía hacer infinidad de mezclas raras y hasta lograba cristalizaciones de muy diversas substancias, materiales con reacciones de explosiones…. ¡Uta, me encantaba todo eso!!
-¿Te sentías un nuevo Ciro Peraloca?
-Sí, la verdad es que sí, a mis doce años, me veía como un muy destacado Ingeniero Químico a nivel mundial…
-¿…Y después?
-No sé, si afortunada o desafortunadamente ya no pude seguir con ese sueño, porque me empezaron a llamarme muchísimo la atención las artes gráficas y la música…
-¿Las niñas te traían todo loquito?
-¡Uff!!, déjame decirte que desde primero de secundaria, la primera mujer a la que besé frenéticamente, se llamaba Carolina…
-¿Era perder la inocencia?
-¡Era la primera vez que besaba en la boca a alguien!!…
-¡Te sentías como si ingresaras al paraíso celestial?
-¡Puff!!… ¡No hombre!!, para mí, era un orgasmo completo y una sensación de éxtasis. Algo completamente increíble y de otro mundo. ¡Era la primera niña a la que besaba en mi vida!!
-¿Quedaste completamente “mojado”?
-Ja, ja, ja, la verdad es que sí… ¡pero muy cañón!!
-¿Y en segundo de secundaria?
-¡Uff!!, ahí, tuve una buena cantidad de novias. La primera de ellas se llamaba “Cecy”, luego llegó Irma, después, llegó otra Carolina…
-¿Eras muy “perro” con las chicas?
-No, fíjate que no, al contrario, eran ellas quienes se me acercaban, me transmitían enorme confianza y seguridad…
-Y no te quedaba de otra que dejarte querer…
-¡Así fue!!, para que te digo que no. Me encantaba sentirme querido y apapachado. Tanto fue así, que me encantaba la secundaria al grado que me hubiera gustado permanecer… ¡diez años mínimo!! Tú lo dijiste a la perfección, mi querido sicólogo encubierto. No me quedaba de otra que dejarme querer y apapachar. Pero no todo fue miel sobre hojuelas porque me terminaban más rápido que unas palomitas de microondas, me ponía a llorar y sufría un chorro.
-¿Las aburrías?
-Ja, ja, ja… ¡Era un adolescente y sin nada de sexo!! Siempre fui muy respetuoso y decente con ellas, la verdad, creo que estaban mucho más “maduras” que yo. A lo mejor, yo era muy güey.
-¿Abusado en la escuela pero un auténtico “teto” para el amor?
-¡No lo sé!!, debo admitir que en ese aspecto era mucho muy inmaduro.
-¿Un puberto que se hacía justicia por propia mano?
-Hasta en eso era un “teto”, era demasiado güey y recurría a “doña manuela”
-¿Eras un verdadero Romeo en busca de tu Julieta?
-¡Qué bonita pregunta!! Me enamoraba inmediatamente de cada una de ellas, pero sufría terriblemente…
-¿…Y eso…?
-¡Uff!!, lloraba a caudales como no tienes idea, sobre todo, cuando me mandaban mucho al carajo
-¿Plasmabas tus desventuras en tu diario personal?
-Escribía mis cartas de amor, las adornaba con corazoncitos, muñequitos y hasta una foto de mi grupo musical favorito… ¡Génesis!!
-¿Un auténtico amante a la antigua?
-Yo creo que sí, para que te digo que no. Tenía montones y montones de cartas de amor…
-Todo es pasajero en la vida…
-¡Exacto!!, recuerdo que cuando fui creciendo comencé a tener un contacto más estrecho con las mujeres, pero era… ¡gracias a la música!!
-¿Cómo desfogabas esa energía propia de un puberto?
-Pues Como cualquier ser humano, me satisfacía yo mismo en la intimidad…
-¿En quién te inspirabas?
-Creo que le dedique varias de ellas a Madonna, se las dedicaba con toda mi pasión… ¡por supuesto!!
-¿Cómo logras arribar a tu primera experiencia sexual?
-Fíjate que me tardé mucho… ¡pero muchísimo!!, si no me equivoco, fue hasta los 19 años. Así fue como supe lo que era estar con una mujer en la intimidad…
-Ja, ja, ja… ¿Un burrito en primavera dentro del corral?
-La verdad es que si, me sentía completamente desesperado, pero lo que se llama desesperado. Curiosamente, en México se llevaba a cabo el Mundial de Futbol 86 y Toño Esquinca era un puberto y todo “teto”
-No me cambies el tema…
-Dñejame contarte que tenía 12 años de edad, cuando unos amigos, mucho más grandes de edad que yo, me llevaron con unas “muchachonas” o “chicas malas de la Merced”
-¿Te hiciste “pipí” del miedo estando a solas frente a ellas en el cuarto?
-¡Era un mocoso!!, apenas iba a cumplir 13 años de edad, les dije que me daba miedo y se atacaron de risa… Tiempo después, me daba de topes en la pared, me dije por dentro ¡Qué güey eres!! Total, les hubiera dicho que sí… ja, ja, ja.
-Bueno, en la vida, uno aprende de todo…
-Estoy totalmente de acuerdo contigo, mira, gracias a Dios. Como te decía, no fue por ahí, como pude debutar y experimentar mi sexualidad…
-¿Pensabas que te ibas a quedar de monje?
-Ja, ja, ja, fue hasta que cumplí los 19 años de edad cuando me enamoré perdidamente de una mujer… y no precisamente de la vida “galante”
-¿Te traía arrastrando la cobija y cacheteando le banqueta?
-¡Ándale!!, lo que se llama destilando amor por todos lados, estando en prepa, supe lo que era estar super enamorado.
-¿Por fin, habías podido dar el brinco de niño a joven?
-¡Sí!!, además, ya estaba en prepa. Tanto para ella y para mí… ¡era nuestra primera vez!!
-¿A lo Mero Macho, fue algo mágico?
-¡Uta!!… ¡algo super increíble!! Me enamoró peor que Romeo y Julieta, pero lo más triste fue que después de esa mega experiencia… ¡perdí el rastro de ella!!
-¿Fue una noche de debut y despedida?
-Digamos que sí. Ella se fue a estudiar leyes y nos dejamos de ver.
-¿De dolor, te refugiaste en el alcohol o en los cigarrillos?
-¡No!! ninguna de las dos cosas. Me gustaba mucho practicar básquetbol, pero como era fanático del equipo de futbol Pumas de la UNAM, aunque lo practicaba muy poco, pero el básquetbol me llenaba más porque lo consideraba un deporte más completo de educación física que el futbol
-¿Me imagino que terminaste la secundaria con un buen promedio…
-Pues no te creas eh…
-¿Reprobaste materias secundaria?
-Sí, la verdad es que sí, porque me gustaba mucho el desmadre
-¿Cuántas veces te fuiste de “pinta” y a dónde?
-¡Uff!!, en la secundaria muchas veces, me iba al Bosque de Chapultepec. Ahora que me acuerdo, se veía cagadísimo porque éramos muchos chavitos con uniformes de diferentes escuelas, yéndose de “pinta” al Lago de Chapultepec, a los juegos mecánicos, como la tradicional Montaña Rusa que luego desapareció.
-¿Alguna anécdota que te haya pasado ahí?
-Fíjate que tenía un amigo que era mucho muy hábil… -haciendo una pequeña pausa, en voz baja dice- “Ojalá que le esté yendo muy bien en la vida a mi querido amigo Alejandro Castilla, pero también, viene a mi mente Mauricio Tapia, otro extraordinario y leal amigo.
-Al mostrarle una foto del recuerdo, en donde entrevisté a Hugo Sánchez, la emoción lo embarga y exclama con alegría:
-¡Uta!!, yo era el máximo fan de este cabrón, pero lo que se dice el mayor fan, y mira, lo que son las cosas. Apenas hace como cinco años que tuve la oportunidad de conocer en persona a Hugo Sánchez…
-Ya termina de contarme tu etapa de adolescente para entrar de lleno a tu brillante trayectoria en la locución…
-¡Va!!, sin lugar dudas, mi etapa de estudiante fue maravillosa, me permitió infinidad de veces irme de “pinta”…
-¿Cómo le hacías o en dónde dejabas tu uniforme de la escuela?
-Me cambiaba en el interior de los vagones del Metro. Déjame contarte que en aquel entonces, apenas estaban construyendo la estación Chabacano en su intersección con la línea 9, había muchos recovecos que habían dejado los albañiles para guardar su ropa y herramientas. Pues ahí nos metíamos con el uniforme y ya salíamos vestidos con ropa normal que traíamos en nuestros pequeños portafolios, por cierto, en aquella época todavía no estaban tan de moda las mochilas, sacábamos la ropa de civil que traíamos escondida entre libros y libretas, nos íbamos en chinga a Chapultepec, en donde pasábamos todo el día, hasta la hora de salida de la escuela para irnos a casa.
-Continuará-

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