Ciudad de México (RRC): La organización Human Rights Watch (HRW) ha advertido que el año 2025 en México estuvo marcado por altos niveles de violencia, un aumento sostenido en las desapariciones y una impunidad casi generalizada, según se desprende de su Informe Mundial 2026 y análisis relacionados con la situación del país.
En el capítulo dedicado a México, HRW describe cómo la presidenta Claudia Sheinbaum, en su primer año completo de gobierno (iniciado en octubre de 2024), heredó una profunda crisis de derechos humanos caracterizada por la violencia extrema de grupos del crimen organizado y abusos generalizados por parte de agentes estatales, con muy escasa rendición de cuentas.
Violencia persistente y crimen organizado
A pesar de ligeras reducciones en la tasa de homicidios en años previos, México mantuvo en 2025 niveles extremadamente altos de violencia letal. Analistas de seguridad estiman que alrededor de dos tercios de los homicidios son perpetrados por el crimen organizado, y gran parte involucra armas de fuego, muchas de ellas contrabandeadas desde Estados Unidos (alrededor del 70 %, según estimaciones oficiales). Regiones enteras del país continúan registrando tasas de homicidio entre las más altas del mundo, con ciudades y estados afectados por disputas territoriales entre cárteles.
HRW destaca que la militarización de la seguridad pública —con el Ejército y la Guardia Nacional asumiendo roles centrales— no ha logrado contener la violencia de manera efectiva, y en algunos casos ha contribuido a abusos como detenciones arbitrarias, tortura y posibles ejecuciones extrajudiciales.
Crisis de desapariciones: más de 130 mil casos
Uno de los puntos más alarmantes del informe es el incremento continuo de desapariciones. Para finales de 2025, el registro oficial superaba las 130 mil personas desaparecidas (incluyendo casos desde 1952), con miles de nuevos reportes cada año. Muchas de estas desapariciones se vinculan al crimen organizado, pero también hay señalamientos de participación o complicidad de agentes estatales.
Las autoridades no han implementado medidas suficientes para prevenir estos delitos ni para investigar y sancionar a los responsables, según HRW. El Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas inició en 2025 un procedimiento excepcional (artículo 34) para evaluar si el fenómeno es “generalizado o sistemático” en México, lo que generó controversia con declaraciones oficiales que negaron desapariciones forzadas atribuibles al Estado.
Los colectivos de búsqueda —integrados principalmente por familiares, en su mayoría mujeres— continúan realizando labores independientes ante la inacción oficial. Sin embargo, enfrentan graves riesgos: en 2025 se reportaron al menos ocho asesinatos de personas buscadoras, lo que convierte al año en uno de los más mortales para este grupo vulnerable.
Impunidad estructural en el sistema de justicia
El sistema penal mexicano sigue siendo “extremadamente ineficaz”, resuelve apenas alrededor de uno de cada diez homicidios investigados, y en muchos casos con irregularidades como pruebas alteradas o obtenidas mediante tortura. Las fiscalías carecen de recursos, personal calificado y protección adecuada, lo que perpetúa la impunidad tanto para delitos del crimen organizado como para abusos cometidos por fuerzas de seguridad.
HRW enfatiza que esta falta de rendición de cuentas agrava la crisis y erosiona la confianza en las instituciones.
Conclusión y llamado
Human Rights Watch concluye que, a pesar de algunos avances en otros ámbitos sociales durante administraciones anteriores, la violencia, las desapariciones y la impunidad continúan siendo las principales deudas pendientes en materia de derechos humanos en México. La organización urge al gobierno de Sheinbaum a priorizar reformas estructurales en las fiscalías, fortalecer mecanismos de búsqueda e identificación de restos, y garantizar protección efectiva a colectivos de familiares y defensores de derechos humanos.
La situación, según HRW, refleja una crisis de derechos humanos arraigada y persistente que demanda acciones urgentes y decididas para romper el ciclo de violencia e impunidad que ha marcado décadas recientes en el país.
