Ciudad de México (RRC): El proceso electoral de 2027 comenzó mucho antes de las campañas. La Comisión Permanente del Congreso de la Unión dio trámite a nuevas solicitudes de licencia, con lo que 17 legisladores federales han decidido abandonar temporalmente sus escaños para concentrarse en la disputa por el poder político en sus estados.
La cifra refleja el arranque de una intensa carrera por las gubernaturas y deja claro que, para muchos legisladores, la prioridad dejó de ser la agenda parlamentaria para enfocarse en la construcción de proyectos electorales y negociaciones partidistas.
Entre quienes solicitaron licencia se encuentran los senadores Félix Salgado Macedonio, Beatriz Mojica, Jasmin Bugarín, Waldo Fernández, Blanca Judith Díaz Delgado, Graciela Domínguez Nava, Imelda Castro Castro, Raymundo Vázquez Conchas, Lorenia Valles Sampedro, Raúl Morón Orozco, Julieta Ramírez Padilla, Armando Ayala Robles y Fernando Castro Trenti, además de los diputados federales Miguel Pavel Jarero Velázquez, Jesús Ibarra Ramos, Luis Fernández Fuentes y Ulises Mejía Haro.
Cada licencia representa algo más que un trámite legislativo: es el reconocimiento de que la verdadera batalla ya comenzó al interior de los partidos políticos, donde se definirá quién tendrá la oportunidad de competir por las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027.
En ese escenario, la licencia presentada por la senadora Jasmin Bugarín cobra especial relevancia en Nayarit. Su decisión confirma el inicio de un proyecto político que ha venido consolidándose con trabajo territorial, presencia legislativa y una estructura que hoy la coloca como una de las figuras con mayor proyección para encabezar la transformación del estado.
Mientras otros aspirantes llegan a la contienda cargando el desgaste de administraciones cuestionadas, señalamientos ciudadanos y promesas incumplidas, Bugarín inicia esta nueva etapa con un posicionamiento político que la convierte en una de las cartas más competitivas dentro de su partido.
La salida temporal de 17 legisladores también evidencia que el Congreso entra en una etapa de sustituciones, mientras la atención nacional se desplaza hacia la lucha por las candidaturas. Los suplentes asumirán funciones legislativas, pero el foco político ya no está en los debates parlamentarios, sino en las negociaciones, alianzas y estrategias que definirán el mapa electoral del país.
La sucesión de licencias confirma que la contienda rumbo a 2027 dejó de ser una expectativa para convertirse en una realidad. Los movimientos apenas comienzan y, con ellos, la reconfiguración del poder político en México.

