Washington, D.C. (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su retórica contra los cárteles mexicanos del narcotráfico al anunciar una nueva fase en su estrategia antidrogas, que incluirá operaciones “por tierra” tras afirmar haber reducido casi por completo el flujo marítimo.
En una entrevista con Fox News, Trump declaró: “Hemos erradicado el 97 por ciento de las drogas que entran por agua y ahora vamos a empezar a atacar por tierra”. El mandatario responsabilizó directamente a los cárteles de la crisis de fentanilo en Estados Unidos, que ha causado decenas de miles de muertes por sobredosis, y reiteró que estas organizaciones “controlan” o “gobiernan” México.
Según Trump, su administración ha logrado una reducción del 97% en el ingreso de drogas por vías marítimas y una baja del 59% en el flujo general de fentanilo por la frontera. “Tenemos el mar prácticamente controlado… y vamos a tener la tierra muy pronto”, afirmó.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha detallado el alcance exacto de las acciones “por tierra”, lo que ha generado especulaciones sobre posibles operativos unilaterales, mayor apoyo a fuerzas mexicanas o uso de herramientas militares e inteligencia. Analistas interpretan estas declaraciones como parte de un endurecimiento general de la política de seguridad de Washington, que incluye clasificar a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras en la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026.
El Gobierno de México respondió con firmeza. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que existe disposición para continuar la cooperación bilateral en materia de seguridad, pero siempre bajo el principio de respeto a la soberanía nacional y sin acciones unilaterales.
“Nosotros estamos actuando”, señaló Sheinbaum, destacando reducciones cercanas al 50% en homicidios dolosos y la destrucción de más de 2,500 laboratorios de drogas durante su administración. La mandataria ha insistido en que Estados Unidos debe asumir mayor responsabilidad al frenar el flujo de armas de alto poder hacia México, que según datos del Departamento de Justicia estadounidense representan alrededor del 75% de las armas ilícitas en el país.
En ocasiones anteriores, Sheinbaum ha retado públicamente a Trump a expresar sus acusaciones “en su cara” respecto al control de los cárteles sobre México.
Las declaraciones de Trump se enmarcan en una relación bilateral ya tensa por temas de migración, seguridad fronteriza y narcotráfico. Aunque en enero de 2026 se descartó una intervención militar directa tras una llamada entre ambos mandatarios, las advertencias recurrentes mantienen latente la posibilidad de fricciones diplomáticas.
Especialistas advierten que este nuevo posicionamiento podría complicar la cooperación en inteligencia y coordinación operativa, aunque ambos gobiernos coinciden en la necesidad de combatir al crimen organizado transnacional.
Por ahora, no se han confirmado operaciones específicas derivadas de las advertencias presidenciales. Sin embargo, el tema coloca nuevamente bajo escrutinio la compleja interdependencia entre México y Estados Unidos en uno de los flancos más sensibles de su agenda común: la lucha contra el narcotráfico y sus devastadoras consecuencias.

