Por Ricardo Reyes.
Cada quincena, millones de trabajadores observan en sus recibos de nómina un descuento correspondiente al Impuesto Sobre la Renta (ISR), una contribución obligatoria que representa una de las principales fuentes de ingresos para el Gobierno de México.
El ISR es un impuesto que grava los ingresos obtenidos por personas físicas y morales. Esto incluye salarios, actividades empresariales, honorarios profesionales, arrendamientos e incluso algunas ganancias derivadas de inversiones.
En México, este impuesto se calcula bajo un esquema progresivo, es decir, quienes perciben mayores ingresos pagan un porcentaje más alto. Actualmente, las tasas para personas físicas van desde 1.92 hasta 35 por ciento, dependiendo del monto de ingresos que obtenga cada contribuyente.
Para la mayoría de los trabajadores asalariados, el ISR es retenido directamente por el empleador y enterado al Servicio de Administración Tributaria (SAT), por lo que el descuento se refleja automáticamente en cada pago de nómina.
De acuerdo con especialistas en materia fiscal, el ISR constituye uno de los pilares de la recaudación tributaria en México y permite financiar programas sociales, infraestructura, educación, salud, seguridad pública y el funcionamiento de las instituciones gubernamentales.
A diferencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se aplica al consumo de bienes y servicios, el ISR grava directamente los ingresos obtenidos por personas y empresas, por lo que es considerado un impuesto directo.
Aunque muchos lo consideran un impuesto moderno, sus antecedentes en México se remontan a principios del siglo XX.
En 1921, durante el gobierno del presidente Álvaro Obregón, fue instaurado el denominado «Impuesto del Centenario», considerado el antecedente directo del actual ISR. Cuatro años después, en 1925, se promulgó la primera Ley del Impuesto Sobre la Renta, estableciendo las bases del sistema tributario que continúa vigente, aunque con múltiples reformas realizadas a lo largo de las décadas.
Especialistas coinciden en que el ISR es actualmente uno de los impuestos más relevantes para las finanzas nacionales debido a su capacidad de recaudación.
Tan solo durante los últimos años, este gravamen ha aportado una parte sustancial de los ingresos tributarios federales, permitiendo al gobierno financiar programas prioritarios y mantener la operación de servicios públicos en todo el país.
Mientras algunos sectores cuestionan la carga fiscal que representa, autoridades hacendarias sostienen que el ISR es una herramienta indispensable para el sostenimiento del gasto público y la redistribución de recursos en beneficio de la población.

