Economía de servicios muestra debilidad y presión en turismo, restaurantes y hospedaje.
Por Ricardo Reyes.
El sector de los servicios privados no financieros en México atraviesa en 2026 un periodo de desaceleración, con caídas en ingresos, ajuste en el empleo y un comportamiento negativo en ramas estratégicas de la economía terciaria, de acuerdo con indicadores recientes de actividad económica.
El mayor impacto se registra en el segmento de alojamiento temporal y servicios de preparación de alimentos y bebidas, el cual encabeza las caídas en ingresos anuales, reflejando el enfriamiento del turismo, la menor movilidad de consumidores y la presión inflacionaria en costos operativos.
Las cifras más recientes muestran que los ingresos de los servicios privados no financieros mantienen una tendencia a la baja en comparación anual, lo que confirma un debilitamiento del dinamismo económico en este sector.
De forma paralela, también se reporta una reducción en el personal ocupado, lo que evidencia ajustes laborales ante la disminución de la demanda y una mayor cautela en la actividad empresarial.
Dentro de la estructura del sector servicios, el rubro de alojamiento temporal, restaurantes y preparación de alimentos y bebidas es el más golpeado, al registrar las caídas más pronunciadas en ingresos.
Especialistas atribuyen este comportamiento a una combinación de factores: menor flujo turístico, reducción del consumo interno y aumento en los costos de operación, lo que ha impactado directamente en hoteles, restaurantes y negocios relacionados.
El desempeño del sector servicios se desarrolla en un contexto de desaceleración económica general, donde el consumo de los hogares muestra señales de moderación y las empresas ajustan su gasto en servicios no esenciales.
Este escenario ha afectado particularmente a actividades vinculadas al turismo y al consumo recreativo, que suelen ser de los primeros en resentir cambios en el ciclo económico.
Aunque los servicios no financieros continúan siendo un componente clave de la economía mexicana, su comportamiento en 2026 refleja un entorno de fragilidad, especialmente en los sectores de alojamiento y alimentos.
El reto para los próximos meses será la recuperación del consumo interno, el fortalecimiento del turismo y la estabilización de la actividad económica, factores determinantes para revertir la tendencia negativa en la economía de servicios.

