Por Ricardo Reyes.
El narcomenudeo en México registra cifras récord. Durante 2025, se acumularon 104,210 denuncias por este delito, un incremento del 13% respecto al año anterior y el nivel más alto de la última década, según datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Al cierre de marzo de 2026, en lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han registrado 129,220 casos de narcomenudeo. Esto refleja un crecimiento sostenido del fenómeno en los últimos nueve años, con un aumento acumulado del 221% en una década. De promediar alrededor de 32 mil casos anuales, el país ha pasado a superar consistentemente las 100 mil denuncias en periodos recientes.
La distribución geográfica muestra una fuerte concentración. Guanajuato lidera con más de 23 mil casos en el periodo analizado, seguido de cerca por San Luis Potosí y Nuevo León, que en conjunto con Guanajuato concentran cerca del 38-40% de los casos nacionales.
En contraste, entidades como Yucatán (377 casos) y Tlaxcala (166 casos) reportan las cifras más bajas. Estados como Baja California y Ciudad de México se ubican en niveles intermedios-altos, con promedios cercanos a los 8 mil registros cada uno.
Expertos señalan que este repunte puede obedecer a una combinación de factores: mayor actividad de grupos locales dedicados al menudeo, expansión del consumo interno de sustancias como metanfetaminas y cannabis, y posiblemente una mayor eficiencia en el registro de carpetas de investigación por parte de autoridades estatales y municipales.
El narcomenudeo ha mostrado un incremento sostenido desde 2015, con una tendencia alcista clara incluso en periodos de estabilización de otros delitos de alto impacto. En algunas ciudades, como Hermosillo, se han reportado aumentos mensuales superiores al 150% en comparación interanual.
Este delito no solo representa un problema de seguridad pública por el comercio abierto de drogas en colonias y calles, sino que frecuentemente está ligado a otros fenómenos como violencia territorial entre células locales, extorsiones y reclutamiento de jóvenes.
Analistas de observatorios como el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) destacan que, si bien las cifras absolutas son elevadas, parte del incremento podría atribuirse a una mayor denuncia y persecución del delito a nivel local, aunque persiste el debate sobre la efectividad de las estrategias para desarticular las redes de distribución.
Las autoridades federales, estatales y municipales han intensificado operativos en zonas críticas, con decomisos y detenciones frecuentes. Sin embargo, la persistencia del fenómeno indica que se requieren enfoques integrales que combinen inteligencia, prevención del consumo y atención a las causas sociales y económicas que alimentan el mercado interno.
El narcomenudeo continúa siendo uno de los delitos que más impacta la percepción de seguridad en barrios y colonias de México, y su tendencia al alza representa un reto prioritario para el segundo semestre de 2026.

