Nueva York / Florence, Colorado (RRC): Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, exlíder del Cártel de Sinaloa y condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, envió una carta en inglés al juez federal Brian Cogan en la que solicita un trato justo conforme a las constituciones de México y Estados Unidos, así como a los términos de su extradición. En la misiva, fechada el 10 de abril y presentada ante la corte federal de Brooklyn el 17 de abril, el narcotraficante denuncia malos tratos, incomunicación prolongada, alimentación inadecuada y actos de tortura durante su reclusión en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.
En el documento, escrito en un inglés descrito como “confuso y descuidado” por diversos medios, Guzmán Loera afirma: “Esta es una carta cortés de la Constitución Política de México sobre la autoridad y las leyes de los Estados Unidos sobre mi extradición para darme un trato justo en este país”. Agrega que se trata de “una declaración para el juez sobre mi preocupación” y recuerda que en ocasiones anteriores ha presentado quejas similares sobre sus condiciones de encierro.
El ex capo, de 68 años, cumple su sentencia en el ADX Florence, conocido como “Supermax”, una de las prisiones más seguras de Estados Unidos. Allí permanece sujeto a Medidas Administrativas Especiales (SAMs), que lo mantienen prácticamente aislado: pasa hasta 23 horas al día en una celda individual pequeña, con contacto humano mínimo, sin acceso frecuente al exterior y bajo estrictas restricciones de comunicación para evitar que continúe dirigiendo actividades criminales desde prisión. Guzmán describe estas condiciones como “crueles e inhumanas” y asegura que lo están “volviendo loco”.

Entre sus principales quejas destacan:
- Incomunicación extrema, que limita su contacto con abogados, familiares y el mundo exterior.
- Falta de una alimentación apropiada.
- Presuntos actos de tortura y maltratos psicológicos derivados del aislamiento prolongado.
Estas denuncias no son nuevas. Desde su llegada al ADX en 2019, tras ser declarado culpable en 2019 de cargos como liderar una empresa criminal continua, narcotráfico y delitos con armas de fuego, Guzmán y sus abogados han presentado múltiples reclamos sobre las condiciones carcelarias. En cartas y documentos previos (entre 2023 y 2025), ha mencionado deterioro en su salud mental, privación de sueño y otras afectaciones derivadas del encierro.
El juez Brian Cogan, quien presidió el juicio de “El Chapo” en Brooklyn y lo sentenció a cadena perpetua en julio de 2019, aún no ha emitido una respuesta pública a esta nueva carta. Fuentes judiciales indican que el documento ha sido recibido en la corte, pero el Buró Federal de Prisiones (BOP) suele justificar las SAMs por el alto riesgo de escape y la peligrosidad del recluso, recordando sus dos fugas espectaculares de prisiones mexicanas antes de su extradición en 2017.
La carta ha generado atención en medios mexicanos e internacionales, donde se ha filtrado parcialmente y ha provocado comentarios en redes sociales. Algunos destacan el esfuerzo de Guzmán por escribir directamente en inglés, mientras otros recuerdan las graves acusaciones por las que fue condenado, incluyendo el tráfico masivo de drogas hacia Estados Unidos y vínculos con miles de muertes relacionadas con el narcotráfico.
Hasta el momento, ni la defensa ni las autoridades estadounidenses han ofrecido detalles adicionales sobre posibles acciones judiciales derivadas de esta misiva. El caso continúa atrayendo interés por las tensiones entre los derechos humanos de los reclusos y las medidas de seguridad aplicadas a los presos de alto perfil.

