Caracas (RRC): En un hecho que ha sacudido las redes sociales y revivido el debate sobre la transición política en Venezuela, un grupo de estudiantes universitarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) confrontó directamente a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante una visita al campus. Los jóvenes, liderados por Miguelangel Suárez, presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la UCV, le exigieron cara a cara la liberación de todos los presos políticos, incluyendo a más de 200 estudiantes y profesores detenidos.
El episodio ocurrió este martes cuando Rodríguez acudió al recinto universitario acompañada de un fuerte dispositivo de seguridad para dialogar con autoridades académicas. Sin embargo, los estudiantes la interceptaron y, respaldados por compañeros, alzaron su voz con firmeza: «¡Libérenlos a todos!». Suárez destacó el sufrimiento de las familias que mantienen vigilias frente a las cárceles y cuestionó la lentitud en las excarcelaciones, afirmando que «no puede existir ninguna transición en este país mientras existan presos políticos».
Rodríguez respondió invocando un «programa de convivencia democrática» y pidió responsabilidad a los dirigentes políticos. Agregó que el país ha sufrido «una agresión militar» (en referencia a la operación estadounidense del 3 de enero que resultó en la captura de Nicolás Maduro), y que se está trabajando en el tema. Sin embargo, abandonó el lugar rodeada de escoltas, mientras los jóvenes continuaban gritando sus demandas, sin que se registraran incidentes de violencia.
Este acto de valentía estudiantil marca un punto de inflexión en el panorama venezolano. Hace apenas un mes, bajo el régimen de Maduro, un enfrentamiento directo de esta naturaleza era impensable debido a la represión sistemática que silenció protestas durante más de un año tras las elecciones de 2024. La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero y la asunción de Rodríguez como presidenta encargada abrieron un proceso de excarcelaciones graduales: el gobierno reporta más de 600 liberaciones desde diciembre, pero organizaciones como Foro Penal y la Plataforma Unitaria cifran en alrededor de 230-269 casos confirmados, con más de 700-800 personas aún detenidas por motivos políticos.
La causa de los presos ha reactivado protestas en al menos 11 universidades de siete estados esta semana, con pancartas, vigilias y bloqueos simbólicos. Dirigentes estudiantiles como Suárez y su vicepresidenta Rosa Cucunuba han apoyado a madres y familiares en concentraciones frente a prisiones como El Rodeo. La oposición y ONG exigen liberaciones masivas, públicas y transparentes, mientras Rodríguez ha propuesto un diálogo «venezolano» y anunciado que pedirá verificación de listados a la ONU.
El video del enfrentamiento se viralizó rápidamente, con reacciones de líderes opositores como María Corina Machado, quien elogió la «valentía» de los estudiantes como un ejemplo para la defensa de la verdad y la libertad. En un contexto de apertura petrolera con Estados Unidos y presiones internacionales, este episodio evidencia que la sociedad civil, especialmente la juventud universitaria, no está dispuesta a aceptar medias tintas en la agenda de derechos humanos y reconciliación.
Venezuela parece estar cambiando: lo que era impensable bajo Maduro comienza a ser posible, aunque el camino hacia una verdadera apertura sigue marcado por tensiones y demandas pendientes. Los estudiantes de la UCV han encendido una chispa que podría extenderse, recordando que la libertad no se negocia a medias.

