China (RRC): El incidente ocurrió el pasado 23 de enero de 2026, alrededor de las 19:00 horas, en la zona de Talat village, dentro del municipio de Koktokay (también conocido como Keketuohai), en el condado de Fuyun, prefectura de Altay. La turista, que regresaba a su hotel tras una jornada de esquí en el área del Koktokay International Ski Resort —cerca del Geoparque Mundial de la UNESCO Keketuohai—, avistó al felino en un cinturón boscoso al borde del camino.
Según reportes de testigos y medios locales, la mujer, vestida con un traje de esquí morado, se acercó progresivamente al leopardo durante varios minutos (algunas versiones indican hasta 10 minutos) para obtener una mejor toma fotográfica, a pesar de que el animal ya se encontraba a una distancia considerable. Finalmente, cuando quedó a menos de tres metros, el leopardo se lanzó sobre ella y la mordió en el rostro.
Videos que se viralizaron rápidamente en redes sociales muestran al felino encima de la esquiadora, quien permanece inmóvil en la nieve —posiblemente fingiendo estar muerta como reacción instintiva—, mientras el animal la observa. Otros clips capturan el momento en que personas cercanas, incluido un instructor de esquí, ahuyentan al leopardo golpeando bastones y gritando, para luego auxiliar a la víctima y ayudarla a alejarse mientras se cubre el rostro ensangrentado.
Autoridades locales del condado de Fuyun confirmaron que la turista fue trasladada de inmediato a un hospital, donde recibió atención médica. Su estado se reporta como estable y no reviste peligro para su vida. El casco de esquí que portaba habría contribuido significativamente a mitigar la gravedad de las lesiones en la cabeza.
El leopardo de las nieves (Panthera uncia) es una especie extremadamente esquiva y rara, considerada “vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Los ataques a humanos son excepcionales —no se registran muertes documentadas por esta causa en la historia moderna— ya que estos felinos suelen evitar el contacto con personas y habitan zonas remotas de alta montaña. Sin embargo, expertos señalan que el frío extremo reciente pudo haberlo llevado a descender a altitudes más bajas en busca de alimento, acercándose inusualmente a zonas turísticas.
Funcionarios del Buró de Silvicultura y Praderas del condado, junto con otras autoridades, habían emitido advertencias previas tras múltiples avistamientos del mismo animal cerca de hoteles y áreas residenciales en los días anteriores. Las recomendaciones incluían no detenerse, no acercarse para tomar fotos, no descender del vehículo y reportar inmediatamente cualquier encuentro.
Tras el suceso, las patrullas de monitoreo se reforzaron y se reiteraron las advertencias a turistas y residentes: mantener distancia segura de la fauna silvestre y priorizar la prudencia en entornos naturales compartidos.
Este caso sirve como recordatorio de que, aun en destinos turísticos de montaña con infraestructura de esquí, la presencia de depredadores salvajes exige respeto absoluto por su espacio y comportamiento natural. Las autoridades chinas enfatizaron que la seguridad humana y la conservación de especies como el leopardo de las nieves —del que China alberga la mayor población mundial— dependen de la responsabilidad compartida de visitantes y locales.

