Caracas, Venezuela (RRC): En un nuevo intento por proyectar control y estabilidad, el ministro del Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, apareció esta noche en las calles de la capital rodeado de un contingente de policías y funcionarios de seguridad. Durante un recorrido por zonas como Caricuao y la Plaza O’Leary, Cabello enfatizó que la situación en el país es de «total normalidad», pese a la tensión generada por la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
En videos difundidos por medios oficialistas y redes sociales, Cabello, flanqueado por uniformados, declaró: «Leales siempre, traidores nunca», un mensaje que ha sido interpretado como un llamado a la fidelidad interna dentro del chavismo y las fuerzas de seguridad. El funcionario destacó el despliegue policial para garantizar la paz y rechazó cualquier intento de desestabilización, insistiendo en que Caracas y el resto del país operan con tranquilidad.
Este recorrido se produce dos días después de una aparición similar el 3 de enero, cuando Cabello, ataviado con chaleco y casco antibalas, condenó la operación estadounidense como un «ataque criminal y terrorista» y llamó a la calma. Fuentes oficialistas, como el programa Con el Mazo Dando, han resaltado estas salidas como prueba de «clima de normalidad» en la ciudad.
Sin embargo, reportes independientes contrastan esta narrativa. Medios como El Español han documentado una mayor presencia de grupos paramilitares conocidos como «colectivos» en puntos clave de Caracas, como Catia y Petare, donde residentes expresan miedo y nerviosismo ante la escasez de militares regulares y el control ejercido por estos grupos armados. Testimonios anónimos hablan de calles desiertas, restricciones de movilidad y un ambiente de intimidación, en marcado contraste con la ausencia de celebraciones masivas o protestas opositoras.
La situación en Venezuela permanece volátil tras la intervención estadounidense, que resultó en la extracción de Maduro. Mientras el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez exige su regreso, figuras como Cabello buscan consolidar el control interno. Analistas señalan que estas apariciones públicas sirven para disuadir disidencias y proyectar fortaleza, aunque la realidad en las calles refleja una capital bajo vigilancia intensiva y temor latente.
Organismos internacionales y observadores siguen de cerca los desarrollos, en un contexto donde la normalidad declarada por el oficialismo choca con informes de represión y control paramilitar.

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