Francia (RRC): La Marina de Francia publicó este jueves 22 de enero de 2026 imágenes de la detención en alta mar de un buque petrolero procedente de Rusia, sospechoso de formar parte de la llamada «flota fantasma» (shadow fleet) que permite a Moscú evadir las sanciones internacionales impuestas por la guerra en Ucrania.
El presidente Emmanuel Macron anunció la operación a través de su cuenta en X, donde compartió fotografías difundidas por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas. Las imágenes muestran un helicóptero de la Marina sobrevolando el buque y equipos de abordaje en acción durante la inspección en el Mediterráneo.

El buque interceptado es el petrolero-cargo Grinch (también conocido como Carl en algunas listas de sanciones de la UE y EE.UU.), que zarpó del puerto ruso de Murmansk, en el Ártico. Según la Prefectura Marítima de la Mediterránea, la intervención se llevó a cabo en la mar de Alborán, entre las costas de España (cerca de Almería) y Argelia (cerca de Orán), en coordinación con aliados —principalmente el Reino Unido, que aportó inteligencia— y en estricto cumplimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La operación tenía como objetivo verificar la nacionalidad y legalidad del buque. Tras el abordaje, la revisión de documentos confirmó las sospechas: el Grinch navegaba bajo un pabellón falso de las Islas Comores (archipiélago frente a África oriental), pese a estar sujeto a sanciones internacionales por su vinculación con el comercio petrolero ruso evadido. La tripulación es de nacionalidad india, según fuentes oficiales.
Macron declaró: «No toleraremos ninguna violación. Estamos determinados a hacer respetar el derecho internacional y garantizar la eficacia de las sanciones. Las actividades de esta flota fantasma contribuyen al financiamiento de la guerra de agresión contra Ucrania».

El buque fue dérouté (desviado) y actualmente se encuentra bajo escolta de unidades de la Marina nacional hacia un punto de fondeo en aguas francesas o aliadas para continuar las verificaciones. El caso fue notificado al fiscal de Marsella, que abrió una investigación judicial.
Esta acción se enmarca en el esfuerzo creciente de los países occidentales por desmantelar la «flota fantasma» rusa —compuesta por cientos de buques de propiedad opaca, cambios frecuentes de bandera y AIS desactivado— que transporta petróleo ruso a precios superiores al tope del G7, financiando así la maquinaria bélica de Moscú.
La Marina francesa ya había realizado operaciones similares en el pasado reciente contra buques de esta red en el Atlántico y el Mediterráneo, y la detención del Grinch refuerza la postura de París de intensificar la aplicación de sanciones en alta mar.
