Washington / Caracas (RRC): Las fuerzas militares de Estados Unidos abordaron y tomaron el control del buque petrolero Motor Vessel Sagitta este martes en aguas del Mar Caribe, marcando la séptima incautación de un buque vinculado al comercio petrolero venezolano en las últimas semanas.
De acuerdo con un comunicado del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), la operación se llevó a cabo “sin incidentes” y formó parte de la denominada Operación Lanza del Sur (Operation Southern Spear), en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Guardia Costera de EE.UU. (USCG) y otras agencias federales.
El Sagitta, que navegaba con bandera liberiana y según registros es propiedad y operado por una compañía con sede en Hong Kong, fue interceptado por personal de la Armada, Infantería de Marina y Guardia Costera estadounidense. Las autoridades indicaron que el buque operaba “en abierta contravención a la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump para los buques sancionados en el Caribe”.
En su publicación en redes sociales, SOUTHCOM enfatizó: “La aprehensión de otro petrolero que opera desafiando la cuarentena presidencial demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea aquel coordinado de forma adecuada y legal”.
Esta acción se enmarca en la intensificación de la política de la administración Trump para ejercer control sobre los flujos petroleros venezolanos, en medio de sanciones continuas y esfuerzos por restringir las exportaciones ilícitas de crudo desde el país sudamericano. Desde diciembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han incautado siete buques de este tipo, la mayoría en el Caribe, con uno adicional en el Atlántico Norte.
La incautación del Sagitta ocurre apenas días después de la detención del buque Verónica, el sexto en la serie, y refuerza el cerco marítimo implementado en la región. Aunque no se detalló el contenido exacto de la carga ni el destino previsto del Sagitta, fuentes oficiales lo vincularon directamente al comercio petrolero sancionado de Venezuela.
Hasta el momento, ni el gobierno venezolano ni representantes de PDVSA han emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente. Expertos en sanciones internacionales señalan que estas operaciones forman parte de una estrategia más amplia para asfixiar económicamente al régimen de Nicolás Maduro y redirigir el control de los recursos energéticos.
El Departamento de Justicia y el Tesoro de EE.UU. han impuesto sanciones específicas a varios de estos buques por violar órdenes ejecutivas relacionadas con el comercio ilícito de petróleo venezolano. El destino final del Sagitta será decidido por las autoridades estadounidenses, que podrían remolcarlo a un puerto en territorio norteamericano para inspección y posibles procesos judiciales.
Esta séptima incautación subraya la escalada en la presión marítima de Washington sobre las rutas petroleras venezolanas en el Caribe, en un contexto de tensiones geopolíticas renovadas en la región.
