Portland, Oregon (RRC): Dos personas, un hombre y una mujer, resultaron heridas de bala este jueves en un tiroteo involucrando a agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) en el este de Portland. El incidente ocurrió durante una detención vehicular «dirigida», según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
De acuerdo con autoridades federales, los agentes realizaban una parada de tráfico enfocada en un vehículo ocupado por dos individuos presuntamente vinculados a la pandilla venezolana Tren de Aragua. Cuando los agentes se identificaron, el conductor intentó atropellarlos, lo que llevó a uno de ellos a disparar en defensa propia. El vehículo huyó de la escena inicial, cerca del bloque 10000 de Southeast Main Street, y posteriormente los ocupantes solicitaron ayuda en otra ubicación, donde la Policía de Portland los encontró con heridas de bala.
Los agentes locales aplicaron torniquetes y los heridos –identificados en algunas fuentes como una pareja casada, un hombre de 33 años herido en el brazo y una mujer de 32 años en el pecho– fueron trasladados a un hospital. Su condición se desconoce hasta el momento.

El FBI lidera la investigación del incidente, que ha generado fuertes reacciones locales. El alcalde de Portland, Keith Wilson, exigió la suspensión inmediata de todas las operaciones de inmigración en la ciudad hasta que se complete una pesquisa independiente. «Portland no es un campo de entrenamiento para agentes militarizados», declaró Wilson, quien describió el suceso como un «momento de miedo, confusión y dolor».
La gobernadora de Oregon, Tina Kotek, expresó que la comunidad está «conmovida y indignada», mientras que el jefe de policía de Portland, Bob Day, lamentó la repetición de estos eventos y pidió calma.
Este tiroteo ocurre apenas un día después de otro incidente fatal en Minneapolis, donde un agente de ICE (Inmigración y Control de Aduanas) mató a una mujer, desatando protestas nacionales y críticas a las tácticas de enforcement migratorio bajo la administración Trump.
Fuentes federales insisten en que los disparos fueron defensivos, pero líderes locales cuestionan la narrativa y demandan transparencia. La situación permanece en desarrollo, con llamados a la calma en medio de tensiones crecientes por las políticas migratorias.
