Nueva York (RRC): En una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocada de urgencia, Rusia y China condenaron enérgicamente la operación militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos países calificaron la acción como una «agresión armada» y una violación flagrante del derecho internacional, exigiendo la puesta en libertad inmediata del mandatario venezolano.
El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, fue contundente al afirmar que Estados Unidos debe «empezar a reconocer la soberanía de otros Estados, en lugar de dedicarse a derrocar regímenes que les resultan incómodos». Nebenzia insistió en la liberación de Maduro y Flores, detenidos tras la incursión en Caracas ordenada por el presidente Donald Trump, y advirtió que tales intervenciones unilaterales erosionan los principios de la Carta de las Naciones Unidas y ponen en riesgo la paz global.
Por su parte, el representante chino, Geng Shuang, rechazó la operación como un acto de «hegemonía» que pisotea la soberanía venezolana. «Ningún país puede ser la policía del mundo ni erigirse en juez internacional», declaró, reiterando el apoyo de Pekín al Gobierno de Maduro y llamando a Washington a cesar las políticas de coerción y respetar la no injerencia en asuntos internos.
La reunión, solicitada por varios miembros incluyendo aliados de Venezuela, evidenció la fractura en el Consejo. Rusia y China alertaron sobre precedentes peligrosos que podrían desestabilizar el orden internacional, mientras insistieron en una solución negociada sin imposiciones externas.
Estados Unidos defiende la acción como «operación policial» contra un «narcoterrorista»
En contraste, el representante estadounidense, Michael Waltz, justificó la captura de Maduro como una «operación policial» respaldada por evidencia «abrumadora» de sus vínculos con el narcotráfico durante décadas. Waltz describió a Maduro no como un jefe de Estado legítimo, sino como un «narcoterrorista ilegítimo» que ha liderado el supuesto Cártel de los Soles, facilitando el flujo de drogas hacia EE.UU. y asociándose con grupos como el Tren de Aragua y Hezbolá.
«Maduro es responsable de ataques contra el pueblo estadounidense y de desestabilizar el hemisferio», afirmó Waltz, quien aseguró que las acusaciones serán probadas en un proceso judicial abierto en Nueva York, donde Maduro y Flores enfrentan cargos por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína.
La operación, que incluyó ataques aéreos en Caracas y resultó en víctimas civiles y militares según reportes venezolanos, fue presentada por Washington como parte de su lucha contra el narcotráfico y la protección de intereses nacionales, sin constituir una ocupación territorial.
La sesión del Consejo de Seguridad dejó en evidencia las profundas divisiones geopolíticas, con riesgos de escalada en un contexto de tensión global. Fuentes diplomáticas indican que no se prevé una resolución inmediata, mientras Venezuela, bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, mantiene un estado de alerta y movilizaciones internas.
