Mar-a-Lago, Florida (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras una operación militar a gran escala realizada en las primeras horas del día en territorio venezolano. En una conferencia de prensa desde su residencia en Florida, Trump estuvo acompañado por varios altos funcionarios de su equipo de seguridad nacional, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, quien se posicionó a su lado junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth; el director de la CIA, John Ratcliffe; y el asesor Stephen Miller.

Trump describió la operación como un «éxito rotundo», afirmando que fuerzas especiales estadounidenses, incluyendo unidades de élite como la Delta Force, ejecutaron un ataque relámpago que permitió capturar a Maduro en una residencia fortificada en Caracas. «Lo vi como si estuviera viendo un programa de televisión. Fue algo impresionante», declaró el presidente, quien confirmó que no hubo bajas estadounidenses fatales, aunque algunos soldados resultaron heridos. Maduro y su esposa fueron trasladados inmediatamente a bordo del buque USS Iwo Jima con destino a Nueva York, donde enfrentarán cargos por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, basados en una acusación federal de 2020 actualizada recientemente.
El secretario de Estado, Marco Rubio, un conocido crítico del régimen chavista, reposteó durante la jornada declaraciones previas en las que afirmaba que «Maduro NO es el presidente de Venezuela y su régimen NO es el gobierno legítimo», sino el líder de una «organización narcoterrorista». Fuentes cercanas indican que Rubio ha sido clave en la planificación de la presión sobre Venezuela durante meses, coordinando con el equipo de Trump. En conversaciones con senadores republicanos, como Mike Lee, Rubio aseguró que Maduro será juzgado en EE.UU. y que «no se anticipan más acciones militares en Venezuela ahora que está bajo custodia estadounidense».

La operación, que incluyó bombardeos a objetivos militares y civiles en Caracas y estados cercanos, ha generado condenas internacionales. Países como Rusia, Irán y Cuba la calificaron de «agresión» y «violación del derecho internacional», mientras que la Unión Europea y Francia expresaron preocupación por la soberanía venezolana. Por su parte, la oposición venezolana, liderada por figuras como María Corina Machado, celebró el fin del «tirano», con manifestaciones de júbilo en Miami y otras ciudades con diáspora venezolana.
El futuro de Venezuela permanece incierto, con la vicepresidenta Delcy Rodríguez declarando un estado de emergencia y desconocimiento del paradero de Maduro. Trump indicó que su administración está evaluando los próximos pasos para una «transición pacífica».
Esta acción marca la intervención más directa de EE.UU. en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989, en un contexto de acusaciones de narcotráfico y crisis humanitaria en Venezuela.