Crans-Montana, Suiza (RRC): Una celebración de Año Nuevo se convirtió en una pesadilla en la lujosa estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais, cuando un incendio devastador arrasó el bar Le Constellation en la madrugada del 1 de enero. Según el balance provisional de las autoridades, el siniestro causó al menos 40 muertos y 119 heridos, muchos de ellos con quemaduras graves. La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, ha señalado que la hipótesis principal apunta a bengalas o velas incandescentes fijadas a botellas de champán que se acercaron demasiado al techo del local, provocando un fuego que se propagó con extrema rapidez.
El incendio se declaró alrededor de las 1:30 horas, apenas una hora después de las campanadas que marcaron la entrada en 2026. El bar, frecuentado por jóvenes turistas y esquiadores, estaba abarrotado. Testimonios coincidentes de supervivientes describen cómo camareras, en un espectáculo habitual para celebrar pedidos especiales, elevaron botellas de champán adornadas con bengalas. Una de ellas, subida a hombros de un compañero, habría rozado el techo –recubierto de material aislante acústico inflamable–, iniciando las llamas.
“Todo indica que el fuego se originó por bengalas colocadas sobre botellas de champán que se acercaron demasiado al techo. A partir de ahí, se produjo un embrasement generalizado muy rápido”, explicó Pilloud en rueda de prensa. Las autoridades han analizado vídeos grabados por los propios asistentes y tomado declaración a testigos, aunque insisten en que ninguna hipótesis está descartada por completo.
El local, con capacidad para unas 300 personas y situado en un sótano con una escalera estrecha como principal salida, se convirtió en una trampa mortal. Los supervivientes relatan escenas de pánico: personas rompiendo ventanas para escapar, otras atrapadas por el humo tóxico y el colapso parcial del techo. “En segundos, todo el techo estaba en llamas”, contó una joven francesa a medios locales.
El presidente suizo, Guy Parmelin, calificó el suceso como “una tragedia de proporciones aterradoras y sin precedentes”, decretando cinco días de luto nacional con banderas a media asta. Entre las víctimas hay ciudadanos suizos, franceses, italianos y de otras nacionalidades, reflejando el carácter internacional de esta estación alpina.
La investigación se centra ahora en posibles responsabilidades: cumplimiento de normas de seguridad, materiales ignífugos en el local y el uso de pirotecnia en espacios cerrados, prohibida en muchos establecimientos. Los gestores del bar han sido interrogados, y no se descarta abrir una causa por homicidio involuntario.
Crans-Montana, símbolo de lujo y diversión en los Alpes, permanece en shock mientras familiares buscan desesperadamente a desaparecidos y los hospitales luchan por salvar a los heridos graves.
Esta tragedia revive recuerdos de otros incendios en locales nocturnos causados por elementos pirotécnicos, recordando la necesidad de estrictas medidas de seguridad en celebraciones masivas.
