Taipéi, Taiwán (RRC): Un hombre de 27 años, identificado como Chang Wen, perpetró este viernes un ataque indiscriminado en el centro de Taipéi, la capital de Taiwán, utilizando granadas de humo y un cuchillo de gran tamaño. El incidente resultó en tres personas muertas y al menos seis heridas, según balances actualizados de autoridades locales y hospitales. El atacante murió tras caer desde el sexto piso de un edificio mientras era perseguido por la policía.
El ataque comenzó alrededor de las 17:00 horas (hora local) en la Estación Principal de Taipéi (Taipei Main Station), una de las zonas más concurridas de la ciudad durante la hora pico vespertina. Chang lanzó granadas de humo en áreas subterráneas del metro, generando pánico y caos entre los transeúntes. Posteriormente, apuñaló a varias personas en las salidas de la estación y en las calles cercanas.
Un hombre de 57 años intentó detener al agresor y recibió una herida mortal que penetró desde el pulmón derecho hasta la aurícula izquierda del corazón, según informó el Hospital Universitario Nacional de Taiwán. Esta víctima falleció en el lugar pese a los esfuerzos por salvarla.
El sospechoso se dirigió luego hacia el norte, al distrito comercial de Zhongshan, donde lanzó más granadas de humo frente a la librería y tienda departamental Eslite Spectrum. Allí continuó su agresión, apuñalando principalmente en el cuello a varias personas en el primer y cuarto piso del edificio. Dos hombres de 37 años murieron en este segundo sitio, y otros resultaron heridos de gravedad.
Entre los heridos, varios presentaron lesiones por arma blanca, inhalación de humo y traumas por caídas durante el pánico. Al menos cuatro fueron reportados en estado grave en diferentes hospitales de la ciudad.
Chang, quien tenía antecedentes penales y órdenes de arresto pendientes (incluida una por evasión del servicio militar obligatorio), fue perseguido por la policía hasta el edificio Eslite, desde donde cayó o saltó del sexto piso. Fue declarado muerto en el hospital tras sufrir un paro cardíaco.
El primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai, calificó el incidente como «un acto deliberado» y ordenó reforzar la seguridad en estaciones de tren, metro, aeropuertos y lugares públicos de toda la isla. «Investigaremos los antecedentes del sospechoso y sus posibles motivaciones», declaró Cho, aunque por el momento no se ha establecido un móvil claro.
El presidente Lai Ching-te expresó su condena y prometió una investigación exhaustiva para garantizar la seguridad pública.
Este tipo de violencia masiva es extremadamente raro en Taiwán, una sociedad con bajos índices de criminalidad violenta y estrictas leyes sobre armas de fuego. Sin embargo, evoca recuerdos del ataque en el metro de Taipéi en 2014, cuando un joven mató a cuatro personas e hirió a más de 20 con un cuchillo, lo que llevó a su ejecución en 2016.
Las autoridades han instado a la población a mantener la calma mientras continúan las pesquisas. La policía ha registrado la vivienda del atacante en busca de más pistas.
