Morelia, Michoacán (RRC): La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán confirmó este lunes que el carro bomba que explotó el pasado 6 de diciembre en el municipio de Coahuayana fue activado a control remoto, y señaló al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como probable responsable del atentado.
El titular de la FGE, Carlos Torres Piña, detalló en conferencia de prensa que el explosivo fue detonado a distancia, lo que descarta inicialmente un ataque suicida intencional. Además, reveló que las autoridades cuentan con identificación visual de al menos tres presuntos responsables, y que el ataque tuvo como objetivo directo las instalaciones de la Policía Comunitaria local, liderada por Héctor Zepeda Navarrete, conocido como «El Comandante Teto».
El vehículo implicado, una camioneta Dodge Ram tipo Dakota negra, provenía del vecino estado de Colima. Cámaras de videovigilancia captaron su ingreso a Michoacán por la carretera federal 200, su estancia en el poblado de San Vicente y su llegada al centro de Coahuayana, donde explotó alrededor de las 11:40 horas frente a la base policial, en la calle Allende, a escasos metros de la alcaldía municipal.
La explosión dejó un saldo de cinco personas muertas —tres policías comunitarios y dos ocupantes del vehículo— y al menos 12 heridos, con daños significativos en inmuebles, vehículos y comercios cercanos, con una onda expansiva estimada en 300 metros.
Autoridades federales, incluido el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, han descartado que se trate de un acto terrorista, clasificándolo como un conflicto entre grupos de delincuencia organizada. Sin embargo, el incidente ha reavivado el debate sobre la escalada de violencia en la región, en medio de la pugna entre el CJNG y otros cárteles por el control territorial.
En avances de la investigación, elementos del Ejército mexicano detuvieron ayer en Colima a seis personas presuntamente vinculadas al atentado, en un operativo que incluyó el aseguramiento de un campamento en la zona limítrofe entre ambos estados.
Este ataque ocurre apenas un mes después del lanzamiento del «Plan Michoacán» por parte del gobierno federal, impulsado tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y en un contexto de refuerzo militar en la entidad para combatir la violencia del crimen organizado.
La FGE continúa las indagatorias en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, mientras se refuerza la presencia de fuerzas federales en la costa michoacana.
