Ciudad de México (RRC): En un país donde el comercio electrónico y las transacciones digitales se han disparado, los fraudes impulsados por inteligencia artificial (IA) emergen como el villano silencioso de la era digital. Con un repunte histórico del 484% en deepfakes –videos, audios e imágenes falsos generados por IA–, México enfrenta una ola de estafas cada vez más sofisticadas que no solo roban dinero, sino identidades enteras. Expertos advierten: sin medidas urgentes, las fiestas decembrinas podrían convertirse en una pesadilla para millones de usuarios.
El panorama es alarmante. Según el Reporte de Identidad de Fraude 2025–2026 de Sumsub, una firma global de verificación de identidad, los ataques con deepfakes en México crecieron un 484% interanual, superando con creces el promedio regional. Aunque la tasa general de fraude digital bajó a 1.3% (-32% respecto a 2024), los fraudes «sofisticados» –aquellos que combinan múltiples etapas y herramientas de IA como ChatGPT o Grok– aumentaron un 180%, pasando del 10% al 28% de los intentos totales. «La IA se ha convertido en un multiplicador de fuerza en los ciberataques más recientes», explica Ana Lucía Magliano, vicepresidenta ejecutiva de Sumsub, en un análisis reciente. Esta tecnología permite clonar voces en apenas tres segundos de una conversación telefónica, suplantando a familiares o conocidos para pedir transferencias urgentes.
El primer trimestre de 2025 ya pintaba un escenario preocupante: los fraudes digitales subieron un 27%, con un incremento del 1,200% en documentos de identidad sintéticos, seis veces por encima del promedio global del 195%. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) emitieron alertas conjuntas en noviembre, urgiendo a los mexicanos a «cuidar su voz» ante llamadas de desconocidos. «Bastan segundos para generar clonaciones que engañan a cualquiera», advierten las autoridades, mientras los intentos de ciberataques alcanzaron los 40 mil millones en el primer semestre del año, con el retail y el e-commerce como blancos principales (12% de los casos).
Las víctimas son cada vez más variadas. En redes sociales, casos como el de Raquel Lobatón, una nutricionista de la Ciudad de México, han viralizado: su rostro y voz fueron clonados en videos falsos promocionando «productos milagrosos», dirigiendo a enlaces de pago fraudulentos. «Es mi cara, mi voz, mi cuerpo, pero con una narrativa transformada en venta», relató Lobatón al Consejo Ciudadano. En X (antes Twitter), usuarios reportan un aumento del 34% en fraudes cibernéticos de 2024 a 2025, con más de 40 mil denuncias, el 11% relacionadas con robo de identidad. Otro ejemplo: campañas de phishing que imitan a la presidenta Claudia Sheinbaum, generando quejas ante Google por suplantación con IA.
El Buen Fin 2025, que recién concluyó, fue un catalizador. Los fraudes con deepfakes aumentaron un 1,100% en Norteamérica durante ese período, según Sumsub, con estafadores usando videos hiperrealistas para burlar verificaciones biométricas. Y diciembre no da tregua: Kuvasz Solutions estima un alza del 40% en fraudes digitales este mes, impulsada por compras navideñas y la baja bancarización (solo el 50% de los mexicanos usa banca digital segura). Técnicas como el «account takeover» (ATO) y phishing automatizado con IA generativa hacen que los engaños parezcan «imposibles de detectar».
Frente a esto, legisladores responden. El senador Martín del Campo propuso una reforma para etiquetar contenidos generados por IA y castigar el robo de identidad digital con hasta 10 años de prisión. «La suplantación con IA no es un juego; es un crimen que destruye vidas», declaró en un tuit reciente. En el ámbito privado, empresas como Trend Micro reportan que el 71% de los mexicanos teme estos scams, y el 63% cree que la IA facilitará impersonaciones masivas.
¿Y ahora qué? Expertos como Gabriela Gonzáles, del Consejo Ciudadano, recomiendan: verificar siempre con un segundo canal (llamar directamente al familiar), no compartir datos en llamadas sospechosas y usar apps de verificación de voz. La Condusef insiste: «No hables con extraños». Mientras la IA democratiza el crimen, México debe invertir en educación digital y regulaciones estrictas. De lo contrario, lo que empezó como un «truco tecnológico» podría convertirse en una crisis nacional. La pregunta es: ¿estamos listos para no caer en la trampa?
