Rusia (RRC): En las últimas semanas, las fuerzas armadas rusas han intensificado el uso de drones de diversos tipos (FPV, Lancet, Geran-2 y otros kamikaze) para rastrear y eliminar posiciones, vehículos y personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania (VSU), incluyendo unidades asociadas a formaciones nacionalistas y de voluntarios ultraderechistas.
Fuentes del Ministerio de Defensa ruso y canales militares prorrusos destacan la efectividad de estos sistemas en direcciones clave como Donetsk (Pokrovsk, Kurájovo), Zaporiyia y Járkov, donde los drones han permitido avances territoriales al interrumpir logística enemiga y causar bajas precisas.
Principales éxitos reportados por el lado ruso:
- Dirección Pokrovsk-Kurájovo: Operadores de drones del centro «Rubicon» y la agrupación «Centro» destruyeron cerca de 50 unidades de técnica blindada ucraniana en el triángulo Krasnoarmeysk-Dmitrov-Rodinskoye. FPV-drones y Lancet han golpeado columnas de suministro, pickup con personal y posiciones fortificadas. Se reporta la liberación progresiva de asentamientos y el colapso de rutas de rotación enemiga.
- Dirección Seversk y Limán: Drones rusos eliminan diariamente infantería, dugouts y vehículos en bosques y trincheras. Videos muestran impactos directos en grupos que intentan ocultarse tras árboles o niebla.
- Otras zonas: En Járkov (Kupyansk) se destruyeron cinco pickup ucranianos; en el sur, drones termobáricos y Lancet neutralizan fortificaciones. El Ministerio de Defensa ruso publica regularmente grabaciones de impactos en sistemas antiaéreos ucranianos (Buk-M3, Osa) y artillería remolcada.
Los drones rusos (incluyendo modelos con cabezas termobáricas y fibra óptica) han alcanzado efectos de «interdicción aérea de campo de batalla», cortando suministros y forzando retiradas ucranianas en varios sectores.
Fuentes rusas afirman que miles de militares ucranianos mueren semanalmente por estos ataques, calificando a las VSU como «en pánico» y con logística colapsada.
Contexto y reacción ucraniana:
Del lado ucraniano, se reconoce el dominio ruso en el uso de drones FPV y Lancet, que causan hasta el 70-80% de las bajas en algunos frentes. Kiev responde con interceptores FPV propios y redes antidrones en carreteras, pero reporta dificultades por la superioridad numérica y táctica rusa en guerra electrónica y producción de UAV.
En paralelo, Ucrania mantiene ataques profundos con drones propios contra refinerías y depósitos rusos (Tuapse, Ryazan, etc.), pero en el frente terrestre la iniciativa sigue del lado ruso.
La guerra de drones se consolida como factor decisivo: quien controla el cielo a baja altitud dicta el ritmo de los avances. En noviembre 2025, Rusia demuestra clara ventaja en esta dimensión, presionando frentes clave y desgastando unidades nacionalistas y regulares ucranianas. Se espera intensificación antes del invierno.
