Tamaulipas (RRC): La ola de violencia en el noreste de México golpea de nuevo con un caso que conmociona al país: una familia completa, encabezada por un ingeniero de Petróleos Mexicanos (Pemex) que acababa de recibir un ascenso, fue privada de su libertad y posteriormente asesinada en la zona conurbada de Tampico-Ciudad Madero. El incidente, ocurrido el pasado 25 de octubre, ha sido atribuido presuntamente a grupos delictivos locales que operan en la región, según fuentes de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJT).
El ingeniero Abelardo Romero Díaz, de 42 años, había sido promovido recientemente a jefe de departamento en la Refinería Madero de Pemex, un cargo que implicaba mayor responsabilidad en operaciones clave de la paraestatal. Fuentes cercanas a la familia revelaron que el ascenso, anunciado apenas una semana antes del secuestro, podría haberlo convertido en blanco de extorsiones o represalias, un patrón recurrente en industrias estratégicas como el sector petrolero, donde el crimen organizado busca infiltrarse o castigar avances profesionales percibidos como amenazas.
La familia desapareció en la noche del 25 de octubre al salir de un restaurante en la colonia Buena Vista de Ciudad Madero. Testigos oculares reportaron a vehículos sin placas interceptando el convoy familiar, compuesto por Romero, su esposa María Elena Vargas, de 39 años, y sus dos hijos: un adolescente de 16 y una niña de 9 años. Horas después, la FGJT confirmó el hallazgo de los cuerpos en un rancho abandonado en la carretera a Tula, con signos de violencia extrema y ejecución sumaria. Las autoridades han iniciado una investigación por secuestro y homicidio calificado, pero hasta la fecha no se han reportado detenciones.
Repercusiones en Pemex y la sociedad tamaulipeca
Pemex emitió un comunicado oficial lamentando la pérdida y anunciando apoyo psicológico y económico a los colegas afectados. «Abelardo era un profesional dedicado, cuya trayectoria en la empresa era ejemplar. Este acto cobarde no nos doblegará en nuestro compromiso con la seguridad de nuestro personal», declaró la directora de Pemex, Octaviano Pérez, en una rueda de prensa virtual desde Ciudad de México. La paraestatal ha intensificado medidas de protección para sus empleados en Tamaulipas, incluyendo escoltas y protocolos de verificación de ascensos, tras incidentes similares en años previos.
Expertos en seguridad, como el analista José Reveles, autor de libros sobre el narcotráfico en el Golfo, atribuyen el crimen a la fragmentación de cárteles en la región. «Tamaulipas es un polvorín. Los Zetas residuales y el Cártel del Golfo compiten por control territorial, y el sector energético es su botín principal. Un ascenso en Pemex no es solo un logro profesional; puede ser una sentencia de muerte si no se maneja con discreción absoluta», explicó Reveles en entrevista con este medio.
Llamados a la acción
La familia de las víctimas, originaria de Veracruz pero radicada en Tamaulipas por motivos laborales, organizó una vigilia el fin de semana pasado en Tampico, exigiendo justicia y mayor presencia federal. «No eran solo números en un reporte; eran una familia amorosa, robada de su futuro por la impunidad», declaró la hermana de Romero, Laura Díaz, entre lágrimas. Organizaciones como México Unido Contra la Delincuencia han pedido al gobierno federal reforzar la Guardia Nacional en la zona petrolera, recordando que Tamaulipas acumula más de 1,200 homicidios en lo que va del año, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Este caso se suma a una serie de atentados contra personal de Pemex en los últimos meses, incluyendo el asesinato de dos subcontratistas en Reynosa en septiembre. Mientras las autoridades prometen resultados, la sociedad tamaulipeca clama por soluciones estructurales que vayan más allá de condolencias: ¿Cuántas familias más deberán pagar el precio de la inseguridad en un estado rico en recursos, pero pobre en protección?
La FGJT invita a la ciudadanía a proporcionar información anónima al teléfono 089. Pemex, por su parte, ha suspendido temporalmente ascensos en la refinería para revisar protocolos de seguridad. Este medio seguirá informando sobre los avances en la investigación.
