Washington (RRC): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha establecido un plazo límite hasta el domingo 5 de octubre de 2025, a las 18:00 horas ET (medianoche del lunes en España, aproximadamente) para que Hamás acepte su propuesta de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza.
Si no lo hace, advirtió que se desatará «un infierno como nadie ha visto antes» contra el grupo militante. Esta declaración la hizo Trump en un post en su red social Truth Social, donde enfatizó que el plan ha sido aceptado por Israel, naciones árabes clave (como Qatar, Egipto y Arabia Saudita) y otros aliados internacionales.
Trump describió el acuerdo como una oportunidad histórica para «paz eterna en Oriente Medio después de 3.000 años», pero Netanyahu ha matizado que Israel mantendrá presencia militar en partes clave y «terminará el trabajo» si Hamás rechaza el plan.
Inicialmente, Trump dio un plazo de «tres o cuatro días» el martes 30 de septiembre, advirtiendo de un «final muy triste» o que Hamás «pagará en el infierno» si no firma. Hoy, lo precisó al domingo, instando a «todos los palestinos inocentes» a evacuar áreas controladas por Hamás hacia «zonas más seguras» en Gaza, prometiendo cuidado humanitario.
El grupo aún no ha respondido formalmente, pero fuentes cercanas indican que lo estudia con modificaciones, como una retirada total israelí inmediata y garantías contra la reanudación de hostilidades. Un alto funcionario de Hamás dijo a la BBC que el plan «sirve a los intereses de Israel e ignora los del pueblo palestino», y es probable que lo rechace por el desarme y la exclusión de Hamás del gobierno. Sin embargo, facciones pragmáticas en Doha podrían negociar.
La ofensiva israelí continúa: al menos 31 palestinos murieron hoy en bombardeos en Gaza City y Nuseirat. Hamás reporta que la mayoría de sus combatientes están «atrapados», pero insiste en una retirada israelí completa. Trump ha reiterado su «pleno respaldo» a Israel para actuar si es necesario.
Este ultimátum intensifica la presión sobre Hamás, pero analistas como Hugh Lovatt del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores dudan de que acepte sin concesiones, ya que cruza «líneas rojas» como el desarme. Si se rechaza, podría escalar el conflicto, con EE.UU. posiblemente intensificando apoyo militar a Israel.

